Makalú Kombucha Artesanal, la primera marca valenciana enfocada en la elaboración y distribución de kombucha, ha abierto su primer obrador y gastroespacio en Carrer del Bany 36, en el histórico barrio de Velluters de València.

 La joven startup, especializada en la producción de kombucha artesanal, ha creado un espacio en el que se puede descubrir de primera mano el proceso de elaboración artesanal de una bebida que está revolucionando el sector de la alimentación.

 La cofundadora y CEO de Makalú, Marta Jiménez, afirma: “Queríamos crear un espacio que recordase a los obradores de pan de toda la vida, un local abierto en el que mostrar y enseñar a las personas el milenario proceso artesanal de la elaboración de kombucha; un taller artesanal en el que compartir y transmitir una experiencia divertida y didáctica sobre el mundo de los fermentos”.

 Makalú Kombucha nació de la mano de tres amigos en febrero de 2021. Detectaron que la oferta de bebidas saludables en el canal Horeca era prácticamente inexistente y que ninguna marca de refrescos fomentaba una filosofía de vida y ocio más consciente y artesanal con la que se sintieran identificados.

La Kombucha es una bebida fermentada que se realiza a partir de té (negro o verde) con azúcar, lo cual permite la formación de una simbiosis de levaduras y bacterias, conocidas como SCOBY, que fermentan esta bebida dándole unas propiedades específicas beneficiosas para nuestra salud.

El consumo de esta superbebida probiótica, baja en azúcares y sin alcohol, ayuda a equilibrar la flora intestinal, a fortalecer el sistema inmune y a mejorar el funcionamiento del intestino, entre otras

En Makalú Kombucha trabajan dos sabores: un sabor clásico, Makalú Malalencha, sin añadidos, solo a partir del té original y un sabor de hierbabuena, Makalú Makalito. Ahora mismo se encuentran a la venta en varios restaurantes y chiringuitos de la ciudad, en puestos de mercado y tiendas orgánicas, así como en su página web y su propio obrador de Kombucha de Carrer del Bany.

 Después de cuatro meses en el programa de incubación de Lanzadera, en el que siguen siendo impulsados, los tres emprendedores han puesto en marcha el nuevo local, apostando así por un mercado que no deja de crecer exponencialmente.

 Según su cofundador Alejandro Medina, “aspiramos a ser el futuro Red Bull saludable, siendo valedores del cuidado y cariño que requiere un producto vivo como es la kombucha”. “Nuestros pilares son muy claros, y sobre ellos construimos todo: artesanía, bienestar y sostenibilidad; siempre con una mirada global pero con una manera de hacer las cosas muy artesanal y local”, añade.

 Daniel Aguilar, cofundador conocido como “el mestre kombucher” al ser el experto en la elaboración del producto, asegura que han desarrollado “una receta para todos los paladares y una marca que pretende crear comunidad en torno a una filosofía de consumo más saludable y consciente”.