Mar Centenera, Yakarta. efe

Una cadena de atentados que sacudió de forma casi simultánea ayer sábado dos zonas turísticas de la isla de Bali (Indonesia) ha dejado al menos 24 muertos y 101 heridos. Todo apunta a que la Yemaa Islamiya, el brazo de Al Qaeda en el Sudeste Asiático está detrás de este atentado múltiple, cometido tan sólo 11 días antes del tercer aniversario del peor ataque terrorista de la historia de Indonesia.

El 12 de octubre de 2002, 202 personas, la mayoría turistas australianos y europeos, murieron y centenares resultaron heridas cuando dos bombas colocadas por terroristas de la Yemaa explotaron en locales nocturnos de Kuta a menos de un kilómetro de la explosión de ayer. «Por ahora nos consta que hay 24 muertos y 101 heridos», declaró en la madrugada de ayer al medio digital detiknews, Suteja, trabajador del hospital Sanglah, el mayor de la isla. Este centro hospitalario de Denpasar ha recibido la mayoría de los heridos y los atiende en pasillos y salas de espera al encontrarse desbordado.

Cien heridos, muchos de ellos graves

Cinco explosiones sincronizadas golpearon las localidades turísticas de Kuta, Jimbaran y Nusa Dua entre las 18.50 y las 19 horas de ayer en Indonesia, sembrando el pánico entre la gente. Un australiano, un japonés y un europeo se encuentran entre las seis víctimas mortales identificadas hasta el momento en el tanatorio del hospital Sanglah, el mayor de la isla. Este centro hospitalario se encuentra colapsado y los heridos son atendidos de urgencia en pasillos y salas de espera.

La mayor de las explosiones se registró en el Café Raja, en el centro de Kuta. El local quedó destrozado y los cristales de todo el edificio saltaron por los aires, causando heridas de gravedad en numerosos transeúntes de la concurrida calle. El británico Daniel Martin, entrevistado por la BBC, explicó que había «gente tirada en las calles con heridas graves, sangre corriendo por la calle...».

En la playa de Jimbaran, dos bombas estallaron a la vez a tan sólo 200 metros de distancia en dos restaurantes repletos de turistas, quienes abandonaron la zona corriendo en busca de un refugio seguro. Poco más tarde, la Policía descubrió que otros siete artefactos explosivos permanecían enterrados entre la arena. Otras dos bombas de menor intensidad estallaron en Nusa Dua, al sur de la isla donde están instalados la mayoría de hoteles de lujo.

El presidente de Indonesia, Susilo Bambang Yudhoyono, ha declarado el estado de alerta en la isla y ha confirmado de que tenían información de que se estaba preparando un atentado.