Efe, Buenos Aires

Sólo un dos por ciento de las causas abiertas en la justicia argentina por corrupción y criminalidad económica terminan en condenas, concluye un estudio difundido ayer por el diario La Nación.

«Con mucha claridad se ve que la justicia penal no está preparada para castigar los delitos del orden económico», señaló Pedro Biscay, director ejecutivo del Centro de Investigación y Prevención de la Criminalidad Económica (Cipce), autor del estudio.

El Cipce usó para su investigación una muestra de 744 causas penales contenidas en el Banco Nacional de Datos contra la Corrupción y la Criminalidad Económica y correspondientes a un período que va desde 1980 hasta la actualidad. Sólo en 15 casos hubo condena, lo que representa un dos por ciento del total.

Contraste con los delitos comunes

«El contraste se nota al comparar con los delitos comunes, en los que la cantidad de condenas es mucho mayor. El año pasado, la cantidad de personas que cumplieron una condena en cárceles federales llegó a 4.315», explicó Biscay.

Los datos proporcionados por el Banco Nacional sirvieron para que el Cipce elabore una base con el objetivo de «constituir un mapa de la criminalidad que facilite el desarrollo de acciones orientadas a fortalecer el control», según el estudio

La base reúne datos sobre empresas, bancos, gerentes, funcionarios públicos y empleados del sector privado involucrados en casos de corrupción y delitos económicos, como contrabando, fraudes tributarios y lavado de dinero.