Efe, Islamabad

Un empresario español está desaparecido tras el devastador terremoto de Pakistán, donde la pequeña colonia española vive con ansiedad las constantes réplicas de un seísmo que el sábado les dio «un susto tremendo».

«Lo que más ansiedad nos da es que se repiten los temblores constantemente aunque ahora son mucho más cortos, de apenas dos o tres segundos, y no da tiempo ni a salir de casa», dijo ayer Yolanda Estrada, esposa de un diplomático español, que se llevó «un susto horroroso» con el terremoto.

La embajada española en Islamabad ha podido localizar «a prácticamente todo el mundo», con excepción del empresario que tenía una residencia en la torre del complejo Margalla de Islamabad, derruida por completo y que se ha convertido en la imagen que resume la fuerza del terremoto que asoló el subcontinente indio. «No lo hemos podido localizar y estamos lógicamente preocupados. Ha sido un terremoto muy fuerte, se siguen produciendo réplicas y por desgracia el edificio donde tenía su residencia es uno de los destruidos», dijo el embajador español, José María Robles Fraga.

Ese empresario, inscrito en la embajada pero cuya identidad no ha sido facilitada, residía por temporadas en Pakistán por negocios y se cree que había pasado la noche en su apartamento de esa cotizada zona de Islamabad cuando se produjo el seísmo.

Robles Fraga declaró que «prácticamente ya hemos podido localizar a todo el mundo» entre los residentes españoles en Pakistán, aunque es más difícil determinar la localización de los transeúntes que no se han registrado en la embajada.