Corea del Sur y Corea del Norte celebraron hoy una ceremonia simbólica para marcar la inauguración del proyecto de modernización y reconexión por vía ferroviaria y por carretera de los dos países, y que podría convertirse en una puerta a Europa.

La ceremonia comenzó en la estación norcoreana de Panmun en la ciudad fronteriza de Kaesong, hasta donde se desplazaron en un tren especial unos 100 surcoreanos para asistir al evento, entre ellos el ministro de Transporte, Kim Hyun-mee, el de Unificación, Cho Myoung-gyon, líderes parlamentarios, funcionarios y expertos técnicos.

Ri Son-gwon, responsable del órgano encargado en el Norte de las relaciones intercoreanas, y el viceministro de Ferrocarriles, Kim Yun-hyok, encabezaron la representación norcoreana en el evento, que fue de alrededor de otro centenar de personas, según recogió la agencia surcoreana de noticias Yonhap.

Funcionarios de Naciones Unidas (ONU) y países vecinos como Rusia, China y Mongolia también asistieron al acto de inauguración del proyecto, que algunos consideran que podría sentar las bases de un plan más ambicioso para conectar el ferrocarril intercoreano al transiberianos y crear una ruta entre Corea y Europa.

Durante la ceremonia representantes coreanos pronunciaron varios discursos y participaron en actos como la unión de vías, la firma de durmientes y la presentación de un letrero en la estación.

"La ceremonia de inauguración es significativa por cuanto demuestra la voluntad de las dos Coreas de cooperar activamente en el proyecto de modernización y conexión de sus ferrocarriles y carreteras en adelante", ha defendido el ministerio de Unificación.

La reconexión fue acordada por las dos Coreas en la cumbre que celebraron en abril el presidente surcoreano, Moon Jae-in, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, quienes en su encuentro posterior en Pionyang en septiembre prometieron celebrar una ceremonia para conmemorar el inicio del proyecto, que se retrasó durante meses.

El retraso se produjo por la reticencia del Comando de Naciones Unidas, liderado por Estados Unidos, a permitir el acceso de los materiales necesarios para un estudio de campo del estado de las vías en el Norte, alegando problemas de procedimiento.

El bloqueo fue interpretado como una muestra del descontento de Washington ante una posible violación de las sanciones impuestas al régimen norcoreano y la aceleración de la cooperación intercoreana en un momento en el que las negociaciones de la Casa Blanca con el Norte sobre su desnuclearización parecen estancadas.

La ONU concedió finalmente a Seúl una exención a las sanciones a finales de noviembre que permitió la primera inspección ferroviaria de este tipo desde 2007, cuando las dos Coreas realizaron un estudio en la vía que une Kaesong con Sinuiju, situada en el noroeste de Corea del Norte, en la frontera con China.

El Consejo de Seguridad de la ONU concedió una nueva exención este martes para permitir la celebración de la ceremonia de hoy.

Si bien el acto en sí no estaba sujeto a las sanciones, la dispensa era necesaria para el tren que trasladó a los participantes surcoreanos y los materiales necesarios para el evento.

La ceremonia tiene carácter simbólico y no marca el comienzo real de la construcción de la infraestructura necesaria, que el Sur ha dicho que se desarrollará en función de la evolución de las negociaciones de desnuclearización y las sanciones.