16 de marzo de 2020
16.03.2020
Levante-emv
Crisis del coronavirus

La UE cierra sus fronteras exteriores durante 30 días por el coronavirus

La presidenta de la Comisión Europea propone a los jefes de Estado que prohíban los viajes entrantes para evitar la propagación

16.03.2020 | 16:48
La UE cierra sus fronteras exteriores durante 30 días

La Unión Europea da un paso más para frenar la propagación del coronavirus en el continente europeo. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha propuesto a los 27 gobiernos europeos que se restrinja el acceso a los países de la UE desde el exterior durante un período inicial de un mes que podría prolongarse "si es necesario". La propuesta, que ya ha sido notificada a los socios y miembros del G-7 (Estados Unidos, Canadá, Japón y Reino Unido) durante la teleconferencia celebrada esta tarde, deberá ser aprobada este martes por los los líderes de la UE en la segunda cumbre de emergencia que celebrarán en una semana.

"Necesitamos hacer más para reducir la presión sobre nuestros sistemas sanitarios. Cuanto menos viajes, más podremos contener el virus", ha señalado la presidenta de la Comisión Europea, que ha comparecido junto al presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, para dar cuenta de las últimas decisiones. Según han explicado la medida ya ha sido planteada a los dirigentes europeos, durante las distintas conversaciones telefónicas mantenidas en las últimas horas, que deberán dar ahora su aprobado final. "Hemos recibido un apoyo firme y mañana (por el martes) finalizaremos", ha explicado la alemana.

Colectivos exentos

El plan de la Comisión Europea contempla la introducción de exenciones para determinados colectivos que sí podrán seguir entrando en la UE durante este período: los ciudadanos europeos que están en terceros países y que quieren regresar a la UE, personal sanitario y científicos que trabajan en la búsqueda de tratamientos y vacunas contra el coronavirus, diplomáticos, sus familiares, trabajadores transfronterizos así como los residentes de larga duración. Según von der Leyen, para que estas medidas sean eficaces también tendrán que ser aplicadas por los países asociados al espacio Schengen, como Islandia, Noruega, Suiza y Liechstenstein, mientras que los británicos, como europeos, podrán seguir viajando a la UE.

Además, y para garantizar el pleno funcionamiento del mercado interior y el abastecimiento de mercancías durante este período, el plan de Bruselas contempla medidas especiales para que el suministro de bienes siga sin problemas. Para ello, proponen a los gobiernos la creación de carriles verdes o vías rápidas para el transporte de mercancías, alimentos, productos médicos y servicios de emergencias. "Estamos totalmente determinados a hacer todo lo que sea necesario para proteger a los ciudadanos", ha resumido Michel admitiendo que se trata de una crisis "grave", "larga" y "difícil" para que la que se necesitará coordinación y disciplina por parte de los ciudadanos europeos.

El virus, presente en los 27

Según ha advertido este lunes un portavoz comunitario, "el virus está ya presente en todos los estados miembros" así que "cerrar fronteras no es necesariamente la mejor manera de garantizar que podamos contener el brote en la UE". Bruselas confía en que esta medida permitirá a la UE proteger el espacio de libre circulación de Schengen, uno de los principales logros de la construcción europea, frente a la avalancha de decisiones unilaterales que han empezado a adoptar los gobiernos europeos para limitar los movimientos dentro de esta zona. Hasta este lunes, según ha informado la Comisión Europea, son siete los países que han notificado oficialmente la reintroducción de controles temporales -Austria, Hungría, República Checa, Dinamarca, Polonia, Lituania y Alemania- a los que se suma Suiza.

La nueva propuesta va todavía más allá de las directrices emitidas este lunes por la Comisión Europea sobre la gestión de las fronteras. En ellas, y en relación a la situación en las fronteras exteriores, el Ejecutivo comunitario recomienda "controles sistemáticos" -incluidos sanitarios- a todas las personas, nacionales europeos o de países terceros, que quieran acceder al espacio Schengen desde fuera de la UE y respaldan la posibilidad de rechazar la entrada de los nacionales de terceros países que "presenten síntomas", "hayan estado particularmente expuestos al riesgo de infección" o "sean considerados una amenaza a la salud pública". Como medida alternativa, no obstante, sugieren aislamientos en cuarentena.

Las directrices también respaldan la reintroducción de "controles fronterizos temporales en las fronteras interiores" si están justificados por razones de seguridad interna u orden público. "En una situación extremadamente crítica un Estado miembro puede identificar una necesidad de reintroducir controles como reacción al riesgo de una enfermedad contagiosa", acepta la Comisión recordando que deben ser proporcionales y no discriminatorios.

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