27 de abril de 2020
27.04.2020
Levante-emv
Crisis del coronavirus

Las cifras siguen bajando en Italia: 333 muertos en las últimas 24 horas

El país transalpino se acerca a los 200.000 casos totales y casi 27.000 muertos

27.04.2020 | 18:31
Dos pasajeras en el Metro de Milán.

Italia registra 199.414 casos totales de coronavirus, con un aumento de 1.739 en las últimas 24 horas, una cifra muy baja que constata que cae la curva de contagios.

El número de muertos alcanza ya los 26.977, al registrarse 333 más el último día, una cifra superior a los 260 del domingo pero mucho menor que las últimas semanas, según los datos ofrecidos hoy por el jefe de Protección Civil, Angelo Borrelli.

Los casos positivos actuales son 105.813, manteniendo la tendencia de descenso, y hasta la fecha se han curado ya 66.624 personas, mientras siguen bajando los hospitalizados.

Por lo que se refiere a los hospitalizados, la cifra sigue cayendo. Así, actualmente hay 20.353 pacientes ingresados, 1.019 menos que el domingo, y son 1.956 los que están en la UCI, 53 menos. El resto de casos positivos activos, 83.504 personas --el 79 por ciento--, se encuentran en aislamiento domiciliario.

El presidente del Instituto Superior de Salud (ISS), Silvio Brusaferro, ha puesto en valor que se mantiene el descenso en el número de muertos y en el de contagios, si bien "sigue habiendo circulación del virus" en el país. Estos datos, ha resumido, demuestran "el éxito de las medidas adoptadas" pero también invitan a una "cauta apertura" en la que se siga con atención el número de casos.

Debate por las medidas de Conte

Entretanto, un día después de que el primer ministro, Giuseppe Conte, anunciara los planes del Gobierno para el inicio de la llamada 'fase 2' a partir del 4 de mayo, son muchos los aspectos que están siendo criticados, incluso desde de las filas de los socios de coalición.

En general, uno de los aspectos que más debate ha suscitado es a quién se engloba como "parientes" a los que se autoriza a visitar, siempre que se eviten las reuniones, se use la mascarilla y se respete la distancia, ya que el decreto no estipula hasta qué nivel de parentesco están permitidos dichos desplazamientos o si se podría extrapolar también a la pareja, en caso de aquellos que no convivan o no estén casados.

"¿Quién es el Estado para decidir si se puede ir a ver a un primo y no a la prometida?", ha planteado al respecto el ex primer ministro Matteo Renzi, que ha asegurado que así se lo hará ver a Conte en el Senado el jueves. Sin embargo, fuentes del Gobierno ya han salido al paso de esta polémica asegurando, en declaraciones a la agencia de noticias AdnKronos, que entre los parientes también se incluye a las parejas, si bien está previsto publicar un documento en los próximos días con todos los detalles.

Otro punto que genera dudas es si es posible trasladarse a la segunda residencia si esta se encuentra dentro de la misma región en la que se vive, puesto que en el texto presentado por el Gobierno no se habla de esta prohibición hasta ahora en vigor.

El presidente de Véneto, Luca Zaia, ha anunciado este lunes que los residentes podrán desplazarse a su segunda residencia dentro de la región para actividades de mantenimiento. Asimismo, ha autorizado a que se pueda salir de casa para pasear y realizar actividades físicas dentro de la localidad en que se reside. "Esto quiere decir que se sale de casa", ha subrayado, precisando que la medida entra en vigor esta misma tarde.

Uso de mascarillas

Por otra parte, tampoco parece estar claro dónde y cuándo será necesario el uso de mascarillas, ya que el texto habla de "lugares cerrados accesibles al público, incluidos los medios transporte y en todas las ocasiones en las que no sea posible garantizar de forma continua el mantenimiento de la distancia de seguridad".

Respecto a las mascarillas, el comisario para la emergencia del coronavirus, Domenico Arcuri, ha anunciado un acuerdo con las farmacias para que las mascarillas se vendan a un precio máximo de 0,50 euros como ha fijado el Gobierno. Aquellos establecimientos que las hayan adquirido últimamente a un precio más elevado, se les restituirá la diferencia, ha precisado. Además, ha indicado que el Ejecutivo también trabaja "para acelerar la producción nacional de mascarillas".

Entre quienes han criticado algunos de los aspectos de las medidas anunciadas por Conte figura el presidente de Lombardía, Attilio Fontana. "Aún no se han abordado algunos problemas que para mí son fundamentales como la obligatoriedad o no del uso de mascarilla o cómo harán los padres para mantener en casa a los hijos si trabajan ambos si están cerradas las guarderías y las escuelas y puede que también los centros veraniegos", ha planteado.

Conte anunció el domingo que los centros educativos no reabrirán en lo que queda de curso escolar y los alumnos ya volverán a las aulas después del verano. "Estamos desilusionados sobre el tema de la escuela y cómo se organizarán las familias", ha dicho Fontana, que ha advertido de que a menos que la cosa se aclare sacará "tarjeta roja" al Gobierno.

También se ha mostrado crítico al respecto el presidente de Emilia Romaña, Stefano Bonaccini, quien además ejerce de presidente de la Conferencia de Regiones. Así, ha preguntado "cuáles serán los instrumentos para apoyar a las familias" dado que los colegios seguirán cerrados. "Necesitamos directrices y recursos para reabrir los centros de verano", ha añadido.

No autorizan las misas

A las críticas al Gobierno se han sumado en esta ocasión los obispos italianos que, en un comunicado, han advertido de que "no pueden aceptar ver comprometido el ejercicio de la libertad de culto" después de que no se haya autorizado la celebración de misas.

"Los obispos tienen razón", ha subrayado en su Facebook, el presidente de Toscana, Enrico Rossi, que ha apostado por que estas "se celebren de forma segura" y también ha criticado otros puntos y ha planteado que el Gobierno "habría podido graduar la apertura región por región teniendo en cuenta el cuatro epidemiológico".

En este sentido, el gobierno de Lombardía, la región más castigada por la pandemia, ha informado este lunes de que está trabajando con la Prefectura, los ayuntamientos y la archidiócesis de Milán sobre la "posibilidad de reabrir las iglesias para las celebraciones religiosas" con la máxima seguridad, manteniendo el distanciamiento y con "el uso de dispositivos de protección" y confía en llegar "cuanto antes a una solución compartida".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook