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Conflicto regional

Misiles y dones y lanzaderas: ¿Cuál es la capacidad armamentística de Irán?

EEUU e Israel han centrado sus ataques durante los primeros días de guerra contra Irán en acabar con camiones armados de la República Islámica, repartidos y escondidos por todo el país persa

Irán, según la inteligencia estadounidense, tenía en su arsenal cerca de 2.000 misiles balísticos de medio alcance y 8.000 de corto alcance antes del inicio de las hostilidades

Adrià Rocha Cutiller

Adrià Rocha Cutiller

Estambul

Días, semanas, meses o incluso hasta setiembre. Esto es lo que podría durar la actual guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, según afirman y reafirman constantemente funcionarios estadounidenses a la prensa.

El objetivo de Washington y Tel Aviv es claro: un cambio de régimen y la caída de la República Islámica, que ascendió al poder tras la revolución islámica de 1979. Teherán ha perdido su líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, y gran parte de su cúpula militar, y sin embargo aguanta.

La estrategia de Irán se basa en resistir el embiste y atacar a todos los vecinos y su comercio de petróleo no en masa pero sí lo suficiente como para forzarles la mano y que presionen a Washington para que pare su ofensiva. La táctica, sin embargo parece no haber funcionado, porque Teherán no solo ha conseguido antagonizar a todos los países del Golfo —incluidos sus antiguos aliados, Qatar y Omán—, sino que también podría estar quedándose sin la capacidad de continuar con sus ataques hacia el exterior. Qatar, de hecho, ha sido duramente atacada este jueves por misiles y drones iraníes. La vecina Emiratos Árabes Unidos, que había reabierto parcialmente su espacio aéreo este jueves, ha tenido que limitarlo de nuevo por dos ataques separados, uno durante mediodía y otro al anochecer.

"El cuello de botella del régimen iraní son sus lanzaderas de misiles. Se estima que Irán dispone de cerca de algunos cientos de camiones y lanzaderas capaces de disparar sus misiles de más alcance. Las fuerzas israelíes y estadounidenses están apresurándose para destruirlas", explica al medio The Atlantic Daniel Shapiro, antiguo embajador de Washington ante Israel y ahora experto del think tank Atlantic Council.

Según las estimaciones de la inteligencia estadounidense, Irán poseía cerca de 2.000 misiles balísticos de medio alcance —los usados para atacar Israel— y 8.000 de corto alcance —los que Teherán apunta hacia países del Golfo.

Las matemáticas explican el estado actual de esta guerra, empezada este sábado: "Irán ha lanzado 600 misiles y 1.400 drones. El miércoles, el número de ataques iraníes se redujo en un 86% si se compara con el sábado. Si se compara con el martes, la reducción fue de un 23%", declaró este miércoles en rueda de prensa el comandante en jefe del Ejército estadounidense, Dan Caine.

Irán ha reducido el número de sus ataques, en una indicación de que su capacidad se ha visto mermada a causa de los bombardeos contra su territorio o de una estrategia de prolongar su arsenal lo más posible. Este jueves, sin embargo, con bombardeos contra Israel, Emiratos, Qatar y también Arabia Saudí, Baréin y Azerbaiyán, la República Islámica ha protagonizado un repunte de sus bombardeos.

El gran problema, según Shapiro, radica en la capacidad de las defensas antiaéreas de la región a soportar la campaña de ataques iraníes. "Los EEUU e Israel tienen muchos menos misiles interceptores que Irán dispone de proyectiles. Así que es posible que Washington se vea obligado a ser prudente a la hora de usarlos", continúa el experto. El cálculo de EEUU e Israel es claro: doblar la ofensiva y acabar con la capacidad de Irán de atacar hacia el exterior antes de perder la capacidad de defenderse.

Resistencia

En junio del año pasado, cuando Israel e Irán vivieron un preludio de lo ocurrido ahora —con bombardeos generalizados entre los dos países y el descabezamiento del liderazgo militar en Teherán— y una guerra de ataques aéreos que duró 12 días, el régimen iraní se lanzó a parar las hostilidades lo antes que pudo, y siempre buscó, en sus ataques y respuestas, generar el mínimo daño posible, tanto en sus bombardeos contra Israel como su último ataque contra una base estadounidense en Qatar.

Esta vez, con la supervivencia de la República Islámica en juego, es distinta. "No pararemos esta guerra. No nos importa si este conflicto dura días o semanas o meses. Ya vivimos una guerra de ocho años en el pasado, y tan solo pararemos esta guerra cuando hayamos conseguido que el enemigo se arrepienta de sus desgraciados actos", ha declarado el general iraní Kioumars Heydarí este jueves, en referencia a la guerra entre Iran e Irak de la década de los ochenta.

Irán, según expertos militares, confía en su capacidad de atacar y producir rápidamente sus drones Shahed-136, pequeñas aeronaves que tienen un coste ridículo de 20.000 dólares —construir un misil balístico cuesta cerca de uno o dos millones— y que Teherán es capaz de lanzar en masa para intentar confundir y traspasar las defensas aéreas limitadas de los países del Golfo e Israel.

De hecho, según ha asegurado la primera ministra italiana, Georgia Meloni, este jueves, Italia está planeando enviar hacia la región más sistemas antiaéreos para proteger los países atacados por Irán, cuyos propios sistemas de defensa han sido destruidos o incapacitados por Washington y Tel Aviv.

Las cifras de muertos así lo atestiguan: 1.230 civiles muertos en Irán a causa de los bombardeos. La República Islámica, por su parte, ha acabado con la vida de 28 personas fuera de sus fronteras, sobre todo en Israel (11) pero también en Kuwait, Irak, Baréin, Emiratos Árabes Unidos y Omán.

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