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Guerra híbrida

Las señales de injerencia de Rusia se multiplican meses antes de las elecciones presidenciales en Francia

Tres candidatos declarados o potenciales han sido objeto de desestabilización por parte de redes prorrusas

Édouard Philippe y Gabriel Attal.

Édouard Philippe y Gabriel Attal. / Europa Press/Contacto/Luc Nobout

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Agencias

París

A ocho meses de las elecciones presidenciales en Francia, las injerencias rusas dirigidas contra candidatos se intensifican, aunque siguen siendo poco visibles, lo que ha llevado a parte de la izquierda a pedir que se actúe contra plataformas como TikTok o X. "Si no hacemos nada para protegernos, la elección puede verse falseada", declaró el jueves en la emisora RTL Gabriel Attal, ex primer ministro del actual presidente Emmanuel Macron, quien se sintió directamente apuntado y acusó a "Rusia de querer robar" estos comicios a los franceses.

Una serie de operaciones de desestabilización, atribuidas a redes prorrusas, tuvieron como objetivo, en pocos días, a tres candidatos declarados o potenciales a las elecciones presidenciales.

El candidato de centro-derecha Edouard Philippe fue calumniado por su estado de salud y el eurodiputado de izquierda Raphaël Glucksmann fue atacado a través de su pareja, la periodista Léa Salamé, acusada de haber sobornado a medios de comunicación para favorecer la candidatura de su marido. En cuanto a Gabriel Attal (centro-derecha), se le presentó como un posible enfermo de Parkinson. Aunque estas operaciones pasaron bastante desapercibidas según una fuente de seguridad, se trata de las primeras dirigidas directamente contra aspirantes a la presidencia desde el inicio de la campaña.

Coto a la información falsa

El primer ministro Sébastien Lecornu recordó que el Gobierno presentó a finales de julio un proyecto de ley en el Consejo de Ministros. El texto prevé un endurecimiento de las penas para quienes difundan información falsa en un contexto electoral: pasarán de un año de cárcel y una multa de 15.000 euros a tres años y 45.000 euros. Y podrán llegar hasta los seis años de cárcel cuando la manipulación de las elecciones se haya llevado a cabo "para servir a los intereses de una potencia, una empresa o una organización extranjeras".

El Ejecutivo también presentó un decreto que prevé la creación de una "comisión de información" cuya misión será informar a la opinión pública y a los candidatos en caso de injerencia. El primer ministro se reunió en junio con los partidos políticos y mencionó "perspectivas de graves amenazas para las elecciones presidenciales".

Ante la crítica del líder de La Francia Insumisa (LFI, izquierda radical), Jean-Luc Mélenchon, quien lamentaba que su movimiento hubiera enviado propuestas al Gobierno sin recibir "noticias", Sébastien Lecornu indicó que deseaba continuar "al inicio del curso" este "trabajo conjunto" con las formaciones políticas. Sin embargo, una parte de la izquierda considera que el Gobierno no va lo suficientemente lejos y desea que se actúe también contra plataformas extranjeras como TikTok o X.

Fuente: El Periódico

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