Esta mañana he comprado en el estanco la recarga mensual del abono del autobús de la EMT de mi hija de 9 años. He pagado 43,70 euros (al año sale ya por 524,40). Después hemos cogido el autobús y hemos ido juntos al colegio. A la salida, mi hija me ha enseñado una cartulina que les habían dado: se trata del concurso de dibujo para fomentar el uso del transporte público del «día sin coche». El premio este año es imprimir con el dibujo ganador tarjetas del autobús. Conclusión: para fomentar el uso del autobús entre los niños les permitirán comprar una tarjeta diseñada por uno de ellos; evidentemente, al precio de la tarifa de adultos.

Todos los padres y madres seguiremos pagando 524 euros anuales por nuestros hijos para compartir el autobús con el 65-70 % de usuarios que poseen Bono Oro o cualquier otro pase gratuito. A los niños no hace falta que les promocionen nada. Sencillamente, creen un abono infantil a 20 euros al año y verán cómo los autobuses se llenan de niños y de sus acompañantes (que pagarán billete).

Por unas tarifas del transporte público en función de la renta de las personas. Hoy más que nunca.