Prácticamente desde que se inauguró el Palau de les Arts se viene reclamando la ayuda económica del Ministerio de Cultura y se pone mucho énfasis en la discriminación que sufre respecto al Teatro Real, el Liceo o la Maestranza. Pero se omite un detalle que creo fundamental: el Real es propiedad del Estado desde su creación en el siglo XIX. Tengo entendido que la propiedad del Liceo es compartida entre el Estado y la Generalitat catalana, tras la reconstrucción realizada como consecuencia del incendio sufrido por éste. El coliseo sevillano se construyó bajo los auspicios y supervisión del Estado, con motivo de la Expo92.

Por el contrario, nuestro Palau de les Arts fue una iniciativa exclusiva de la Generalitat, cuyos gobernantes actuaron sin contar para nada con el Gobierno de España. Por tanto, resulta lógico que éste se muestre reticente a colaborar en un proyecto sobre el que nunca fue consultado, como aconsejaba la más elemental prudencia. Dicho esto, espero y deseo que el Ministerio de Cultura reconsidere su postura. Isidro M. Martínez Lorente. València.