Huxley no se fue muy lejos de la realidad cuando escribió su novela, una sociedad la cual tenia pánico a la inestabilidad individual, al dolor, a todo aquello que se alejara del consumismo y de una felicidad fingida a base de una droga aceptada socialmente (soma), capaz de eliminar hasta el más pequeño resquicio de dolor por tal de no afrontarlo, donde hasta la felicidad venia estipulada bajo unos parámetros muy precisos, parecía una idea descabellada en su día, una mera distopía del futuro pero por desgracia no se equivoco tanto, bombardeados día y noche con ideas que nos prometen una felicidad absoluta, que el fracaso solo tienen connotaciones negativas y que hay que librarse de todo lo desagradable en lugar de aprender a soportarlo. ¿Te has parado a pensar cual es tu soma?.