Esta carta es un reconocimiento a todos los profesionales, sanitarios y no sanitarios que están en distintas instituciones, y para todos los colectivos que están haciendo posible nuestro aislamiento más soportable.

Cada tarde salgo al balcón a aplaudir para agradecer y animar a todos estos héroes que hacen, a riesgo de su vida, que sigamos estando en nuestras áreas de confort. Sólo nos piden algo muy sencillo: ¡Quédate en casa!

Los que estamos a este lado lo tenemos mucho más fácil; sin embargo, hay algunos profesionales, y quiero hacer especial hincapié en ellos, que trabajan en el SAD (servicio a domicilio). Van a diario a asistir a personas que están en sus casas, con movilidad reducida, con deterioros cognitivos, parálisis cerebral€, con diversas patologías y enfermedades. Tienen necesidades muy distintas: les ayudan en su aseo diario, algo muy importante para que la persona esté en perfectas condiciones de salud, y también, así se mantiene su autoestima en un buen estado; hacerles la compra o simplemente escucharles, por supuesto, todo ello con una gran dosis de cariño.

Con esto, sólo deseo que estos profesionales se sientan arropados y sepan que los que estamos en casa, una mayoría, sí que queremos reconocer su labor: les aplaudimos y nos sentimos agradecidos por ello.

Hoy son muchas familias las que reciben sus atenciones: mañana pueden ser las nuestras.

Mi más sincero agradecimiento y un abrazo enorme para todos.