Como madre de dos hijos en edad de escolarización obligatoria me dirijo a toda persona, entidad o autoridad que esté dispuesta a escucharme. Esta situación de pandemia nos ha puesto en una situación excepcional y complicada y entiendo la dificultad de los gobiernos para gestionarla. En mi familia siempre hemos sido respetuosos con las leyes. Mis hijos han sido educados en Democracia y ello les ha inculcado unos valores de los cuales me siento orgullosa. Entienden la Democracia como respeto, tolerancia, libertad de expresión, ser buenos ciudadanos. La Democracia exige obligaciones y otorga derechos. Esta carta no va de gobiernos de izquierdas ni de derechas. Va de sentido común. Con una situación de pandemia, el Estado nos obliga a escolarizar de forma presencial a nuestros hijos, a enviarlos «a la fuerza» adonde hay un peligro real. ¿Cómo les explico esto?¿Qué clase de Democracia van a entender? Creo que se pueden formar dos opiniones: Estado opresor (cosa que nunca se ha mencionado en nuestra familia) o que hay que obedecer ciegamente sin posibilidad de razonamiento. No son estos los valores que quiero para mis hijos. Como persona creo que se van a poner en peligro muchas vidas. Niños con enfermedades crónicas, niños y padres aterrorizados porque no comprenden lo incoherente de la situación, obligados a asistir en condiciones extremas a un colegio que supuestamente debe enseñarles los valores democráticos. La evolución de la pandemia ha sido rápida, por ello las decisiones también han de serlo. Desde marzo estamos viviendo que la situación no remite. ¿Por qué no se ha preparado este curso para elegir entre escolarización on line o presencial? Cada familia podría elegir: esto sí que sería Democracia. La respuesta es muy simple: no hay dinero. Pero sí que lo hay para corruptelas, rescates bancarios, comisiones ilegales y un largo etc. Para esto sobra el dinero.