Tristeza, angustia, soledad, ansiedad, miedo, estrés, incertidumbre… Son sentimientos que vivimos en estos tiempos de pandemia, de hecho uno de cada tres jóvenes padece alguno de estos síntomas. Varios estudios han demostrado que la covid ha provocado fuertes impactos psicológicos como insomnio, ansiedad, aislamiento, unido a síntomas psicosomáticos.

Parece una tarea imposible encontrar personas felices y alegres por las calles. Las mascarillas junto con los ojos tristes nos han sustituido, nos hemos convertido en clones casi irreconocibles caminando apáticos por las calles. Debemos estar atentos a nuestras emociones y pensamientos, al igual que a las señales de las personas cercanas a nosotros. Las autoridades deberían invertir nuestros impuestos en proporcionarnos ayuda profesional rápida y sin listas de espera, ya que solo un 5,16 % del gasto sanitario público total está destinado a la salud mental. Comencemos a plantearnos lo que realmente es importante para el futuro de la sociedad.