Desde fuera, la universidad parece increíble. Desde dentro ves que, efectivamente, solo lo parece. Una universidad que ignora a sus alumnos no es una buena universidad. ¿Solo buscáis conseguir estudiantes pero no mantenerlos? ¿Atender a profesores y no a alumnos?

¡Dejad de utilizar como argumento único que contáis con profesionales! Una buena carrera no convierte en buen profesor. Para un docente, tan importante es conocer su disciplina como saber enseñarla. Que como universidad os baséis ciegamente en la jerarquía profesor-alumno para acatar al primero y desdeñar al segundo, lo que demuestra no es que tenéis buen juicio: es que no tenéis en absoluto. En vez de buscar argumentos para rebatir nuestra experiencia personal como alumnos, buscad la forma de solucionar estos problemas.

Ya vale de blandir vuestra posición en ránkings como muestra irrefutable de que sois una buena universidad. Empezad a escuchar a vuestros alumnos: así demostráis que de verdad lo sois.