Leo una noticia que habla de que el Gobierno de España destinará 100 millones de euros, procedentes de los fondos europeos, a los sindicatos UGT y CCOO. Si ello fuere cierto; ante la precaria situación de millones de familias en nuestro país que carecen del más básico alimento para dar de comer a sus hijos por una parte y por otra sufriendo la carencia de servicios tales como electricidad o gas tanto para poder alumbrarse como para cocinar o ducharse con agua caliente, entre otras muchas necesidades de lo más básico; el pueblo español no deberíamos permanecer impasible ante despropósitos como este. Ya está bien, tanto las federaciones empresariales como los sindicatos no deben recibir euro alguno del estado, pues ambas instituciones deben autofinanciarse. En el caso de los sindicatos, si sus estómagos están alimentados por el Gobierno de turno, siempre serán agradecidos y poco, más bien nada, harán en la defensa de los trabajadores si para ello deben enfrentarse al Gobierno y, en el caso de hacerlo, siempre será un paripé que no conducirá a nada y todo será cantos de sirena. Ejemplo lo tenemos desde la crisis/estafa del 2008 en que ni un solo dedo han movido para evitar la explotación que desde entonces ha venido ejerciendo el capitalismo salvaje del mal llamado «capital humano», o sea del trabajador cuyo nivel salarial han permitido que cayera en picado en tanto los sindicatos guardaban el más despreciable silencio.