Las navidades ya están aquí y la variante Ómicron, por desgracia, también. Estas fiestas parecían que iban a ser un poco más normales que las vividas el año pasado, pero la evolución de esta nueva variante parece que va a frustrar nuestras expectativas navideñas.

El contexto en el que nos encontrábamos el año pasado no tiene nada que ver con la situación actual. Nos enfrentamos ante esta nueva variante con un porcentaje de vacunación muy elevado y con la experiencia de llevar viviendo con la pandemia más de dos años. Ahora bien, la gestión política es la misma, esto no ha cambiado en absoluto.

Hace un año se apostó por tomar medidas restrictivas y se obligó a la población a celebrar las navidades sin grandes reuniones. Hace un año, sin vacuna, se puede llegar a comprender que esto era lo más precavido.

Pero este año con la mayoría de la población vacunada, ¿en serio la única opción para celebrar las navidades es volver a implantar medidas restrictivas?

La Ministra de Sanidad se ha vuelto a quedar dormida. Era evidente que la variante Ómicron acabaría llegando a España y como hemos podido observar en el resto de Europa es mucho más contagiosa que lo que conocíamos hasta ahora.

España no ha tomado ningún tipo de medida preventiva ante esta variante y ha confiado en su elevada tasa de vacunación. Ahora parece que ya es tarde para tomar estas medidas preventivas y tocará tomar medidas restrictivas de nuevo.

Yo le pregunto a la Ministra de Sanidad si era tan difícil tener los deberes hechos por una vez en su vida. Si sabemos que la incidencia está disparada entre menores de 12 años porque no están vacunados.¿ No habría sido mejor suspender las clases una semana antes de navidad?, ya que estos niños van a verse sí o sí con sus abuelos. ¿Tan difícil era fomentar el teletrabajo estas últimas semanas?¿ Tanto cuesta poner detectores de CO2 en todos los espacios cerrados?

Vuelve a haber escasez de test de antígenos y la población no puede acceder a ellos. Señora Ministra, liberalicen de una vez el mercado de test de antígenos porque están consiguiendo que la opción más sencilla sea irse a un supermercado de Portugal a comprarlos.

El gobierno no hecho los deberes y nos ha pillado a todos con los pantalones bajados. Sánchez ha convocado una reunión con los presidentes autonómicos para abordar la situación y muy probablemente para aplicar medidas restrictivas para las celebraciones navideñas. Otro año más nos quedamos sin navidad por la incompetencia de la clase política, pero a diferencia del año pasado, este año nos va a tocar cancelar todo lo organizado.