Así deberá estar el vecindario del centro ante las declaraciones atribuidas (Levante-EMV 21/5/22, página 20) al eximio concejal, garganta profunda del alcalde y auténtico azote de la ciudadanía de este barrio. No sé si hace falta recordar los pretendidos estudios técnicos sobre la calle Colón, el despropósito del Mercado Central (que obliga a desfilar por una garganta de menos de 1 metro en la puerta a Palafox) o el abuso en las concesiones sobre las aceras de las calles (Salvá; Bisbe; Dr. Romagosa; plaza del Patriarca, etc.) que apenas dejan espacio a los peatones. Si se dice que el Ayuntamiento va a poner coto a las terrazas en la plaza de la Reina, como mucho, querrá decir que los ciudadanos podemos desfilar de uno en uno, pero nada más. Tristísimo.