Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Tom Cruise

Carmen G. Coello

València

Permítame decir, con la alegría de quien ve por fin hace justicia, que ya era hora de que Tom Cruise recibiera un Oscar, aunque se trate del “Oscar honorífico para que no proteste”, ese que se reparte como quien entrega un reloj dorado al empleado jubilado.

En realidad, considero que Cruise merece un reconocimiento legítimo, merecido y, para qué negarlo, retrasado con escandalosa parsimonia.

Porque Cruise —ese hombre que corre más que muchos atletas olímpicos, y que sonríe con la convicción de quien sabe que se ha ganado cada fotograma— no es solo la gran estrella del cine de acción moderno. Es un actor que, cuando se le exige profundidad, la entrega con una precisión quirúrgica que ya quisieran otros con ínfulas de “actor de método”.

Solo hace falta volver a Nacido el 4 de Julio, para recordar que Tom fue capaz de dejar en shock a medio planeta interpretando a Ron Kovic con una vulnerabilidad que dolía de verdad. Y si alguien insiste en que solo hace de héroe casi perfecto, le sugiero que revise Magnolia, y se enfrente a ese Frank T.J. Mackey que era un chulo, sí, pero también un alma rota que Cruise moldeó con un pudor y una violencia emocional sorprendentes.

 Añádese su elegante perversidad en Entrevista con el Vampiro, un Lestat que caminaba entre la seducción y la amenaza con la misma soltura con la que otros caminan hasta el quiosco a por el periódico. O su química con Spielberg en Minority Report y La Guerra de los Mundos, donde sostuvo películas que combinaban filosofía light y destrucción masiva sin perder jamás presencia ni humanidad.

 Sé que algunos seguirán diciendo que Cruise es “solo una estrella comercial”. Bendita estrella, entonces, porque pocas han iluminado y sostenido el cine con tanta constancia durante tantos años.

Por todo ello, celebro su Oscar, aunque llegue tarde y sea honorífico. Ha sido un puro trámite, una forma de dar las gracias a quien, posiblemente, mejor ha contribuido a que sigan existiendo salas de cine en el mundo.

Tracking Pixel Contents