Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Dolor por Venezuela

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Víctor Calvo Luna

València

Hay vínculos que no se apagan con el tiempo; si acaso, se refuerzan. En los momentos difíciles actúan como un cordón umbilical que nos hace partícipes de las tragedias remotas. La sufrida, vituperada y maltratada Venezuela; tierra hermana, rica y fértil. Refugio de miles de españoles, italianos y portugueses en los años cincuenta, ha sufrido los demoledores efectos de dos terremotos consecutivos. Aún no se puede calcular el efecto devastador de la tragedia, pero miles de venezolanos han fallecido o desaparecido bajo los escombros. Si mi suegro pudiera conocer la noticia, sufriría por la familia que dejó en Caracas; cuando tuvo que regresar a España. Él no pudo hacer fortuna en aquella tierra que nos acogió tras una guerra civil tan devastadora y cruel como un terremoto. Nos duele el corazón por los familiares que se quedaron y arraigaron en Venezuela. Quién sabe qué habrá hecho con ellos la madre naturaleza y los especuladores de un país rico y fértil.

Tracking Pixel Contents