Los planes del Levante UD para el derbi quedan supeditados a Pape Diop. Hasta esta mañana Lucas Alcaraz no sabrá en qué condiciones regresará el centrocampista senegalés de sus compromisos internacionales. La semana, entre la recuperación de los lesionados y los ausentes por sus selecciones, no ha sido todo lo completa que hubiese preferido el técnico granadino.

Con independencia de cómo venga Diop, Alcaraz ya trabaja su «once» sobre una base, sobre un molde que ya ha empezado a dar resultados ante el Almería y el Sevilla y que no se retocará en exceso. «Es evidente que dentro de las dos últimas alineaciones estará el once que salga a competir pero tengo que ver cómo viene Diop», manifestó. «Hemos tenido bastantes problemas durante la semana. Todavía tenemos algunos jugadores lesionados y no es la semana más tranquila, ni la que hemos podido preparar mejor los entrenamientos, pero tenemos que buscar otras alternativas para preparar el partido», añadió el técnico.

Por lo demás, los mensajes de Alcaraz durante su comparecencia giraron en descargar de ansiedad a su equipo, relativizando la trascendencia del derbi, y por pasar de puntillas a la hora de valorar la capacidad del rival: «Los derbis son partidos que a nivel de entorno tienen bastante importancia pero no dejan de ser un partido más para los profesionales. El equipo se va normalizando durante la semana, lo veo tranquilo ilusionado y responsabilizado por el partido, en el que el rival nos va a exigir mucho», indicó.

Por último, Alcaraz reconoció que la secuencia de partidos alerta de la «fortaleza» del Valencia en los primeros minutos pero tampoco entró a valorar en profundida cómo afectará la entrada de Negredo por el lesionado Alcácer.