Los futbolistas del Zaragoza y del Levante UD imputados por un presunto amaño del partido que disputaron en mayo de 2011, en el estadio Ciutat de València, lo tienen cada día más difícil. Cada vez aparecen nuevas pistas que les convierten en supuestos culpables de haber «arreglado aquel encuentro», que sirvió para que el conjunto maño consiguiera la permanencia con una victoria (1-2) , consentida por los jugadores «granotas» a cambio, presuntamente, de una importante cantidad de dinero. En concreto, según maneja la Fiscalía Anticorrupción, la contraprestación ascendía a 965.000 euros.

La última información relevante conocida es que los futbolistas del Levante UD no tiraron de sus ahorros tras perder ante el Zaragoza. Así está recogido en un informe de la Agencia Tributaria entregada al juzgado, tal como informaba ayer El Mundo. Según este documento, los miembros de la plantilla que entonces entrenaba Luis García Plaza no gastaron nada de sus cuentas durante el verano de 2011, lo que indica que los jugadores tenían otra reserva de capital de sospechosa procedencia. Según la misma información, Hacienda llegó a esta conclusión tras analizar los datos bancarios de los jugadores implicados en el presunto fraude. La Agencia Tributaria ha comprobado que los ahorros de los futbolistas, depositados en diversas entidades, siguieron intactos meses después. Una vez se presentó la querella, la Fiscalía especial contra la Corrupción y la Criminalidad Organizada pidió al juzgado que autorizara un rastreo de las cuentas de los futbolistas «granotas», con el objetivo de conocer si el dinero retirado por los jugadores zaragosistas, en los días previos al partido, fue ingresado en sus cuentas.

Tal como ha demostrado Hacienda se puede asegurar que la plantilla levantinista no utilizó sus cuentas para sacar dinero ni ingresar en las semanas posteriores a aquel partido que permitió al Zaragoza continuar en la máxima categoría, en un partido que transcurrió sin ocasiones para los locales, hasta que marcaron su único gol en la segunda parte con el choque ya sentenciado.

La Fiscalía llega a la lógica conclusión de que los futbolistas del Levante UD echaron mano de grandes cantidades de dinero en efectivo para mantener su ritmo de vida aquel verano, en el que realizaron varias compras y se hicieron varios viajes. Al menos un jugador levantinista compró entonces un coche de alta gama. El único que continúa en la plantilla del Levante UD es Juanfran.

Según la querella, el Zaragoza ingresó cantidades de entre 30.000 y 50.000 euros a sus jugadores días antes del partido. El dinero fue retirado de inmediato para, al parecer, hacerlo llega a los futbolistas del Levante UD a cambio de dejarse perder. El Deportivo fue el gran perjudicado, al descender a Segunda División. El equipo gallego se persona en la causa.