La salvación fue el punto de inflexión de un equipo que no solo tuvo resultados a su trabajo, sino que aumenta la ambición partido tras partido. Y eso es lo que demostró contra la UD Llagostera ayer en Buñol. Un partido dominado sobre todo en el segundo tiempo con una media hora sensacional y que dejó claro que este equipo no renuncia a nada. El choque, en lo que se refiere a ocasiones de unos y otros, arrancó con tímidos intentos que salían de las botas de Monreal, por el bando visitante, y Carvajal en los locales y que solventaban sin problemas los arqueros.

El encargado de adelantar a los de Alessio Lisci, tras el descanso, fue Mario Soberón, muy activo desde su ingreso en la segunda mitad. Sin embargo, habría suspense después de un tiro espectacular de Sergio Cortés que subiría el 1-1 al marcador. Se esfumaban momentáneamente dos puntos del casillero azulgrana pero aparecería en el corazón del área Ferni, tras un saque desde el banderín de córner, para establecer el 2-1 definitivo.