La aspiración del Levante Femenino en Champions desapareció en tierras francesas. Cayendo de pie, dando la cara y reflejando las señas de identidad de un equipo que, de seguro, dará grandes alegrías de cara a un año que se prevé nuevamente emocionante. El Olympique de Lyon se convirtió en el equipo que accedió a la fase de grupos del torneo de las estrellas, pero el orgullo del cuadro de Villacampa, pese a la derrota por cero goles a uno, permanecerá de manera eterna. La emoción, ilusión y motivación con la que se contagió el levantinismo con su equipo es el mayor regalo que le han podido dar a una afición que se volcó desde el primer instante. No obstante, el conjunto de Orriols se despertó del sueño y volvió a la realidad, aunque con el objetivo de repetir la experiencia el próximo año y, por consiguiente, romper la barrera de entrada a la fase de grupos.

No en vano, el Levante intentó sorprender desde el inicio aportando un once ofensivo en detrimento de Alba Redondo, una de las protagonistas contra el Madrid, y de Toletti, quien no pisó área con tanta frecuencia como en rondas anteriores. Pese a ello, el conjunto entrenado por Villacampa apenas gozó de oportunidades, ante un Olympique de Lyon que hizo válido su poso sobre el verde y que aprovechó el carril diestro, a través de las internadas de Carpenter, para sorprender a su adversario.

El Olympique salió de vestuarios con un aire distinto, decidido a llevarse una eliminatoria que, por momentos, se le puso cuesta arriba. No en vano, fue el preludio de dos minutos fatídicos, en los que las francesas se marcharon con un resultado de oro para sus intereses. A balón parado, Majri puso un esférico envenenado que finalizó en el fondo de las mallas después de que ninguna de las futbolistas que se encontró en el área lo interceptase. El envío sorprendió a Valenzuela, quien apenas tuvo tiempo para reaccionar ante una acción que supuso el primero en el luminoso. Y dos minutos después, la autora del primer tanto del partido se la dio a Macario para provocar el delirio.

Tras ambos mazazos, el Levante todavía tiró de casta para no decir la última palabra en la eliminatoria. Sesenta segundos después, Cometti se ubicó en el sitio idóneo para rematar un córner de Irene Guerrero y empapar de ganar al resto de su equipo, que disfrutó de más verticalidad con las entradas de Alba Redondo y de Gio Queiroz. Sin embargo, el encuentro se rompió por completo. Se convirtió en un ida y vuelta constante que el Levante no aprovechó pese a disponer de futbolistas con velocidad. Las imprecisiones en el último pase pesaron. Sobre todo, debido a la solvencia que mostraron en todo momento Renard y Buchanan. Mediante dichos patrones, el Levante se despidió de la Champions League tras caer en tierras francesas, pero con la sensación de que tienen actitud y plantilla de sobra como para mirarle a los ojos a cualquier rival independientemente de su categoría. Este equipo, que se encuentra aún en fase de arranque, todavía no ha dicho la última palabra. La prioridad, ahora, pasa por seguir creciendo como club. 

Shkodran Mustafi podrá ser utilizado por Paco López el próximo sábado ante el Rayo Vallecano en el Ciutat de València. Pese a las discrepancias generadas por el dorsal trece que le asignó el Levante al central alemán, destinado a los porteros, el conjunto levantinista pudo inscribir a su último fichaje en LaLiga Santander junto a su nuevo número, quien hasta hace apenas dos días portaba Aitor Fernández, pero que tuvo que adquirir el uno ante la necesidad de aportarle un dorsal que entre en los parámetros competitivos de la élite del fútbol español.

Sin embargo, una normativa de la Real Federación Española de Fútbol puso en jaque al cuadro de Orriols en un principio, más allá de que el propio club comunicó de manera oficial el listado de números con los que el Levante competiría este curso en LaLiga. El artículo 216.3 dicta que el trece no es un dorsal asignado para los futbolistas de campo, al igual que refleja que es inviable modificar el dorsal una vez comenzada la temporada. Aunque los cambios no estén autorizados por el organismo presidido por Luis Rubiales, LaLiga Santander ha dado el visto bueno al movimiento y a su respectiva validez, por lo que Mustafi podrá ser escogido por Paco López a partir del duelo de este fin de semana contra el Rayo.

Mientras, el alemán, desde el pasado lunes, entrena con el resto de sus compañeros y transmite buenas sensaciones, al igual que Sergio Postigo, Álex Blesa (futbolistas que cayeron lesionados durante el transcurso de la pretemporada) y Dani Gómez (inactivo desde la primera jornada de liga, donde sufrió una rotura en el bíceps femoral derecho). El ‘21’, de hecho, está dentro de las posibles alternativas que podría barajar el técnico de Silla para suplir la sensible baja de Jorge De Frutos, quien estará, como mínimo, tres semanas alejado de los terrenos de juego. Todo, en una semana en la que ganar al Rayo se antoja como fundamental.