Álex Muñoz y Joni Montiel ya son una auténtica realidad en clave levantinista, y ambos, tienen claro lo que buscan en la nueva aventura que afrontan. Dar el salto a la élite del fútbol español en el que consideran un sitio ideal. «Es un gran reto y es lo que buscamos los jugadores: un salto a lo máximo», empezó su discurso el nacido en San Juan de Alicante, a la vez que el madrileño trasladó hambre por demostrar que está preparado para el desafío del ascenso. Incluso, con la intención de afrontar una revancha personal. «El año pasado se fue muy injusto conmigo», refiriéndose a su etapa en el Oviedo y a su etiqueta de revulsivo. «Creo que merecí más. He venido aquí a demostrar que puedo ser importante como titular y con continuidad», dijo un Montiel que está impaciente de sentir nuevas emociones.

El Levante, después de la puesta a punto de Wesley Moraes y de Joan Femenías, presentó a sus dos incorporaciones restantes ante los medios de comunicación y el ambiente que se palpó fue el de la ilusión, el de las ganas y el de la voluntad de sumar para llegar a la cima del ascenso. Tanto Álex como Joni tienen claro cuál es la meta, pero lo que más les reconforta, más allá de la decisión que han tomado, son las referencias positivas que reciben. «Sinceramente, después de lo que pasó el año pasado, uno piensa que igual los ánimos están más bajos, pero es todo lo contrario. Hay una gran intensidad y todos van con ganas de mejorar. Es el camino a seguir para lograr el objetivo. Ojalá siga así mucho tiempo», argumentó un Álex Muñoz después de que Montiel mostrase su ilusión en el proyecto. Una resolución que llevó a cabo tras desestimar la opción de regresar al Oviedo, aunque no quiso hablar en profundidad de lo sucedido. «Es un tema que me incomoda, prefiero no hablar. Ahora mismo me debo al Levante y estoy muy orgulloso por la confianza. Quiero agradecer al Oviedo que confiaran en mí, pero estoy contento por estar aquí y estoy ilusionado por este proyecto, que es para subir a Primera».

Sin embargo, ambos sufrieron en sus carnes la que, a veces, es la crueldad de la Segunda División. Álex Muñoz perdió la final de los PlayOff de ascenso en su estadio contra el Girona y Joni Montiel, pese a que el Oviedo cumplió ganando al Ibiza, vio cómo no se dio la ecuación para que el conjunto carbayón quedase en puestos de promoción. Dependieron de una victoria del Burgos, pero los de Castilla y León no pasaron del empate, precisamente, contra el Girona. Meses después de ambos episodios, Álex Muñoz y Joni Montiel quieren sacarse la espina siendo partícipes de la vuelta del Levante a la élite del fútbol español, aunque sean conscientes de la dificultad que significa jugar bañados en plata. No en vano, saben qué hacer para salir del barro de Segunda. «Si estás bien defensivamente y eres un bloque vamos a estar más cerca del objetivo. Potencial tenemos de sobra para hacer daño a los rivales», argumentó Álex Muñoz.