Ahora en el Leganés, se enfrenta al Levante UD, a la que fue su casa durante tres años.

Al Levante siempre lo voy a tener presente en mi corazón. Disfruté mucho de los compañeros y del fútbol. Si ya fue emotivo volver con el Leganés al Ciutat, que venga ahora a mi casa me pone muy feliz. Allí tengo amigos y compañeros de profesión. Jugar contra el Levante será siempre especial.

¿Cómo recuerda sus tres temporadas en el Levante?

Fueron tres años muy diferentes. He tenido momentos muy buenos, en los que he disfrutado mucho, y momentos muy malos donde parecía que no levantaba cabeza por problemas físicos. La lesión en el sóleo no me dejaba rendir. Y yo, que soy súper competitivo, lo pasaba muy mal. Me quedo con lo bueno: con los compañeros y con todo lo que hicimos. Las temporadas con Paco López fueron espectaculares. Pero, si tengo que quedar con algo malo, me quedo con la putada del descenso. Eso me reventó. Lo pasé fatal el verano de después de bajar a Segunda.

¿Lo pasó fatal por bajar o porque no le salieron las cosas?

Por todo. Al principio porque no podía arrancar por las lesiones. Parecía que estaba recuperado, pero me seguía doliendo. No podía jugar, no estaba cómodo, no podía superar los 30 kilómetros por hora… Ahí lo pasé muy mal porque quieres competir y no puedes. No estás en el nivel y sientes que estás fallando al equipo y al club. Después, una vez desaparecieron las molestias a final de temporada, y parecía que veíamos un poco la luz, en ningún momento valoré el descenso. Fui ‘a fuego’ a por la salvación y me llevé un golpe muy fuerte. Mucha gente me dijo que tendría que haberlo amortiguado pensando que podía suceder, pero preferí obviarlo. Me centré en que nos íbamos a salvar sí o sí, por lo que ese descenso me destrozó muchísimo. Incluso cuando volví al Ciutat de València con el Leganés, estaba un poco noqueado. No era consciente de que estaba en otro club y de que todo había pasado. Pese a ello, hablando con el Leganés, pude solucionar todo mentalmente. Ahora, tras mucho trabajo, me encuentro mejor. Ya ha pasado. Jode, pero ya es diferente.