Miñambres se juega igualar el rendimiento de Calleja

El de Astorga dirige en Huesca su último partido al Levante, mientras que Julián Calero espera para asumir las riendas del equipo granota

Miñambres en el partido entre el Levante UD y el Alcorcón

Miñambres en el partido entre el Levante UD y el Alcorcón / JM López

Rafa Jarque

Hace ya varios meses que la dirección deportiva del Levante UD tomó la decisión de cesar a Javi Calleja tras una primera mitad de temporada mediocre en la que el equipo no estuvo al nivel de un candidato al ascenso directo. El propio Felipe Miñambres, director deportivo, fue quien asumió el cargo del banquillo con la esperanza y convicción de que darle la vuelta a la situación y luchar incluso por uno de los primeros puestos de la clasificación era viable. A falta de una jornada para que la temporada regular baje el telón y tras la jornada 41 en la que el cuadro granota no pasó del empate ante el Alcorcón, el Levante no solo no tiene posibilidad de ascender de forma directa, sino que está eliminado incluso de la carrera por meterse en playoff.

En las 14 jornadas que Miñambres ha dirigido hasta ahora el equipo, la posición en la tabla no ha variado (décimo), pero la distancia con el tren de cabeza sí. Los números también son ligeramente peores, y de hecho el de Astorga se juega en la última jornada frente al Huesca igualar, incluso superar muy ligeramente, el rendimiento que ofreció su predecesor en el tramo que entrenó al equipo esta temporada. En las primeras 27 jornadas, hasta que Calleja fue cesado, el madrileño obtuvo 39 puntos que colocaron al Levante décimo a tres puntos del sexto puesto. La media de puntos era de 1,44 por partido. El balance, nueve victorias, 12 empates y seis derrotas.

De la jornada 28 a la 41, ya todas con Miñambres al mando, el equipo ha sumado 19 puntos. Una media de 1,35. Es decir, peor incluso que Javi Calleja. Si este domingo el Levante pone el punto final a la temporada con una victoria en Huesca, el balance de Miñambres se quedará en 22 puntos en 15 jornadas, es decir, 1,46 puntos por partido, e igualará los registros del anterior preparador.

No ayudó a retomar el vuelo

En cualquier caso, lo que es evidente es que el cambio de rumbo no ayudó a retomar el vuelo. El Levante, a pesar de que ha dado la cara en todos o casi todos los partidos ante rivales directos, ha seguido ‘pinchando’ en partidos en los que no podía hacerlo y la sangría de puntos que se ha perdido en el Ciutat de València es una losa incompatible con el ascenso. El de Orriols es el tercer equipo de LaLiga Hypermotion con menos derrotas (9), datos que en circunstancias normales situarían al club muy cerca de subir, pero también es el que más empates cosecha (19), y muchos de ellos ante plantillas claramente inferiores.

Operación Calero

Y para volver a competir en Segunda el Levante está ya planificando su plantilla de cara a la temporada que viene. Con el fichaje de un nuevo entrenador como objetivo principal como varias veces han dejado claro Miñambres, Pablo Sánchez y Danvila, Julián Calero es el favorito para sentarse en el banquillo granota a partir de la pretemporada.

Como ya contó Super, del mismo grupo editorial que esta cabecera, las negociaciones están avanzadas pero siguen en curso. Todavía hay flecos por cerrarse aunque todo apunta a que ambas partes están destinadas a alcanzar un trato más pronto que tarde. El actual entrenador del Cartagena, con un gran trabajo en el Burgos y en el propio ‘efesé’ que le avala, afrontará, en caso de cerrarse, el reto más ambicioso de su carrera como entrenador de fútbol.