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Aprobada la reforma de los Estatutos de la Fundación

El organismo reforma su organigrama quitándole peso al Consejo de Administración, introduciendo la figura del abonado entre sus integrantes

La grada del Ciutat de València esta temporada.

La grada del Ciutat de València esta temporada. / F. Calabuig

Rafa Esteve

València

La Fundación del Levante cerró la carpeta que tenía pendiente desde la salida de Quico Catalán y mira al futuro con la sensación de que su nueva hoja de ruta le funcionará no solo en su forma de trabajar, sino que beneficiará al club en su intención de ser lo más democrático posible. Tras una reunión que duró aproximadamente tres horas, el organismo reformó sus Estatutos y cerró un organigrama con novedades. La primera pasa por la pérdida de poder del Consejo de Administración en el patronato, siendo solamente dos, con el presidente, Pablo Sánchez, y otro consejero como representantes. A su vez, sus accionistas pasan de seis a cuatro. Dos decisiones sobre las que el ‘poder’ pierde músculo, pero con la finalidad de que otras partes que rodean club cuenten con voz y sirvan para ampliar mirar y detectar necesidades dentro del levantinismo.

Además de aprobar una propuesta procedente de la comisión ejecutiva para modernizar asuntos técnicos, la novedad principal reside en que los socios tendrán su representación en el patronato. Entrará de esta forma la figura del abonado, que plasmará las necesidades de todos y cada uno de los que tengan su asiento reservado en las gradas del Ciutat, siendo mayor de edad y con la condición de que tenga, como mínimo, cinco años de antigüedad como abonado. Será una pieza más aparte de los cinco grupos que se mantienen en el patronato, siendo los mismos FROG, Delegación de Peñas y Veteranos.

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