Fútbol
El Levante se cita con el ascenso
Los de Calero tienen la oportunidad de sellar su vuelta a Primera tres años después de su fatídico descenso n Una victoria en Burgos y un tropiezo de Mirandés o Elche certificaría el retorno a la máxima división

Francisco Calabuig
Rafa Esteve
El Ciutat de València, en los últimos tres años, ha tenido la sensación de que el ascenso a Primera División ha sido un color de cabeza constante. La presión por subir, derivada en necesidad, supuso un tormento para un club y una afición que nunca entendió de categorías, pero que, acostumbrado a competir contra los mejores en sus tiempos modernos, entendió que es el lugar que le corresponde pese a llevar más de un siglo luchando ante la adversidad. No obstante, la propia Primera División invita al Levante a volver a su ecosistema.
Sus años de lucha, resistencia, trabajo y sacrificio, con el único fin de no dejar caer las barras azulgranas, bien merecen un lugar en la máxima categoría del fútbol español. Y más, cuando sufrió el más doloroso de su historia hace apenas dos temporadas. Sin embargo, el Levante siempre vuelve. Nunca hay que darle por muerto. Y como siempre se levanta, viajará a Burgos sabiendo que, si gana, puede celebrar un ascenso a Primera División. Sin duda, un privilegio para todos los que, tanto desde fuera como desde dentro del campo, han remado para vivir un partido tan emocionante. Un partido que, pase lo que pase, será recordado para siempre.
Depender de ti mismo
El conjunto dirigido por Julián Calero afronta su visita a El Plantío consciente de que, en un alto porcentaje de posibilidades, depende de sí mismo para subir a la máxima categoría del fútbol español. Todo pasa por vencer al Burgos y estar pendiente del transistor. El levantinismo vivirá intensamente el enfrentamiento, pero, inevitablemente, mirará de reojo a lo que pase en Anduva y en el Martínez Valero. Mirandés y Elche, segundo y tercer clasificado respectivamente, afrontarán la penúltima jornada en casa, pero si uno de los dos padece un pinchazo, el Levante ascendería de ganar en El Plantío. Almería y Málaga son los rivales a los que, de forma indirecta, animarán los granotas mientras focalizan todos sus esfuerzos en que los soldados de Julián Calero se lleven los tres puntos frente al Burgos. Sin embargo, el levantinismo también poblará las gradas de El Plantío con dos únicos objetivos: animar sin cesar a su equipo y ser testigos del que aspira a ser un partido para la eternidad granota.
Más de 2.000 seguidores del Levante estarán en Burgos después de que la marea azulgrana haya agotado todas las entradas disponibles. Gracias, en parte, a las facilidades proporcionadas por el club local para que el encuentro, más allá de lo que pase en el terreno de juego, sea una auténtica fiesta del fútbol junto a la abundante presencia de aficionados visitante. Un gesto que será siempre recordado por la afición del Levante, que, después de un hermanamiento previsto en la previa, lo agradecerá respetando el himno local cuando los dos equipos salten a El Plantío. No obstante, una vez señale el inicio el colegiado, las amistades se quedarán a un lado.
El Burgos, aunque haya conseguido la salvación con holgura, aunque con la espina de afrontar la penúltima cita del campeonato sin mayores aspiraciones, no pondrá facilidades y buscará despedirse de su gente con una victoria. Habrá una parte burgalesa a la que le dolerá, ya que su rival a batir cuenta con un entrenador que hizo historia en El Plantío a través de un ascenso a Segunda División tras 19 años militando por categorías inferiores, pero la esencia del fútbol también reside en dichas circunstancias.
«Hay un respeto tan grande de mí hacia la gente de Burgos, la ciudad y los años que he pasado ahí, y ellos al revés, que lo mejor que podemos hacer es respetarnos como se merece la competición. La carga sentimental es muy alta, pero el respeto a la competición y el hecho de que somos ganadores está por encima. Sabemos que hay que luchar», dijo el técnico en rueda de prensa.
Las bajas
Sin Oriol Rey por sanción, ni Iván Romero por lesión, el Levante afronta la cita en El Plantío con el objetivo de tumbar a un Burgos que no contará con Curro Sánchez, Dani Ojeda y Grego Sierra. Ganar le daría la vida al Levante. Y si no lo hiciera, el fútbol, consciente de que le debe una tras el fatal desenlace ante el Alavés, le daría una segunda oportunidad en el Ciutat de València. Pese a ello, nadie contempla otra opción que no sea la de convertir Burgos en Tierra Santa del levantinismo. En el lugar donde el Levante tocó el cielo en forma de ascenso. Pase lo que pase, será, sin duda, una jornada inolvidable. n
- El PSOE denuncia el abandono de 'toneladas' de víveres y productos de limpieza que no se repartieron tras la dana
- El transporte público de València muere de éxito: 'No cabe un alfiler, es insoportable
- Vilaplana acompañó con su coche a Mazón hasta las proximidades del Palau
- Consternación unánime por el fallecimiento de la fallera mayor 2026 de Pintor Goya
- Juan Roig: 'Tenemos una demanda de 60.000 corredores pero no va a poder ser
- Muere una niña de 6 años de Alzira tras un tratamiento dental
- Un camión pierde la carga de naranjas y provoca un gran atasco en la A-7 a la altura de la Llosa de Ranes
- Valencia consigue su primer Pueblo Más Bonito de España