Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Levante UD

Crisis con Calero en el punto de mira

La dolorosa derrota en Mestalla hunde al conjunto de Orriols en su momento más crítico no solo por sus cinco partidos sin ganar, sino también por su falta de identidad y ausencia de sensaciones positivas

El entrenador del Levante, Julián Calero.

El entrenador del Levante, Julián Calero. / Cati Cladera/EFE

Rafa Esteve

València

Parecía inconcebible. Daba la sensación de que una plantilla con Carlos Álvarez, Etta Eyong, Iván Romero y compañía terminaría carburando y, por consiguiente, despreocupando a una entidad que, en su totalidad, está entregada con la causa de la permanencia. Que era cuestión de tiempo obtener resultados positivos.

No obstante, los cinco partidos sin ganar, dinámica cuya tendencia cambió tras la dolorosa derrota en Mestalla no por el resultado, sino por las formas, provoca preocupación en un Ciutat de València incapaz de dar crédito por el escenario en el que está sumergido.

Poco permanece de la alegría generada tras el triunfo en el Tartiere, previo a un parón de selecciones cuyo regreso ha supuesto un auténtico quebradero de cabeza: 9 goles en contra, 3 a favor y ninguna victoria lograda antes de tocar fondo contra el Valencia en Mestalla.

Además, de manera literal: sin ideas, sin tensión competitiva y sin derramar ni un centímetro de dignidad en un encuentro cuyas estadísticas, ningún disparo entre palos y con un 38 por cien de posesión, son escalofriantes. 9 puntos de 39 posibles es un balance para echarse a temblar. Y, ante una dinámica tan insuficiente, todos los focos apuntan al banquillo.

A pesar del mal momento, Julián Calero, en su peor etapa como entrenador granota, no tirará la toalla ni permitirá que el negativismo reine en el levantinismo. Él, a su vez, se siente con fuerzas, tal y como demostró en rueda de prensa tras el derbi pese a la frustración de la derrota. «Soy el responsable absolutamente de todo. Con lo cual, no escondo mi responsabilidad. También te digo, que nadie piense que me voy a hundir después de esto. No va con mi carácter. He salido de situaciones peores que esta. Es verdad que necesitamos ese empujón de esa victoria. El responsable soy yo, que tengo que sacar el rendimiento a los que tengo», dijo el míster granota. Mientras, la confianza del máximo accionista, José Danvila, sigue latente, pero todo lo que no sea ganar el sábado ante un Athletic mermado por las bajas será entrar en terreno pantanoso.

Tracking Pixel Contents