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Álvaro del Moral salva el trámite copero

El Levante vence en Cieza, sin cuajar un partido brillante, para afrontar la final ante Osasuna con la cabeza limpia

Koyalipou celebra su gol con el equipo

Koyalipou celebra su gol con el equipo / Levante-EMV

Rafa Esteve

València

Lejos de sufrir altibajos como en Orihuela, y reacio a sufrir un nuevo episodio que hiciese temblar los cimientos de un club aturdido tras caer peligrosamente a posiciones de descenso en LaLiga, el Levante, sin hacer su partido más brillante, se marchó de Cieza con una victoria, un pase a la siguiente ronda de la Copa del Rey y la sensación de que puede redirigir un rumbo preocupante. No cuajó una actuación sobresaliente, pero sí suficiente para superar el trámite del torneo del KO que le permita centrarse en el trascendental duelo ante Osasuna con la cabeza limpia. Sin embargo, lo hizo yendo de menos a más, después de una primera parte cargada de imprecisiones y una segunda mitad más resolutiva.

Si el Levante modificó su hoja de ruta con el objetivo de encontrar cambios estimulantes, la primera mitad en Cieza fue para preocuparse. Un once plagado de cambios, donde Martín Krug, central del filial, debutó con el primer equipo, no dio argumentos esperanzadores sobre los que construir un futuro de permanencia en Primera. Sin apenas generar peligro, el Cieza puso emoción sobre el terreno de juego con acercamientos peligrosos sobre el área de Pablo Campos. Samuel Martínez, recogiendo una gran parada del '13' levantinista, no impactó el cuero con precisión cuando el meta estaba prácticamente vencido, a los pocos minutos de un inicio de partido que dominñó el equipo local. Domi, con un disparo desde lejos que se marchó rozando el palo, y Sergio Camacho, mandando el esférico por encima del larguero, puso en un serio compromiso al Levante, incapaz de intimidar a Alejandro Sánchez, más allá de un par de lanzamientos tibios de Koyalipou.

Sin embargo, el paso por vestuarios limpió la imagen de un equipo más reconocible, que, más allá de regresar al césped de La Arboleja con una actitud diferente, tiró de verticalidad y velocidad en el pase. No llegó de tal manera, pero el Levante se adelantó en el marcador mediante un juego de tiralíneas que arrancó Vencedor desde 30 metros, enviando un balón a la espalda de la defensa para Roger Brugué, que el '7' domó con precisión para dársela a un Koyalipou que, a placer, puso el primero del encuentro. Desde entonces, el Levante se encargó de minimizar la intensidad, de calmar el partido y de dar poco margen a un Cieza que, a través de las botas de Rafa Ortiz, tuvo la oportunidad de igualar la contienda, pero Cuñat, con una doble parada, evitó contratiempos que desestabilizasen al Levante.

Ni el lanzamiento de una botella de agua procedente de la grada, que amenazó con detener el partido durante 15 minutos, alteró al equipo dirigido por el tándem Álvaro del Moral-Vicente Iborra. De hecho, el Levante, a lo largo del último cuarto de hora, ganó soltura y confianza en ataque y seguridad en defensa. Sobre todo, en un tramo final donde el Cieza se volcó en busca del empate. Aspectos trascendentales para quitarse losas de encima y afrontar el duelo en El Sadar con las máximas garantías posibles.

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