Moncada, una ciudad en marcha
La alcaldesa Amparo Orts destaca la transformación de la ciudad como enclave estratégico para la inversión y un presupuesto histórico para impulsar infraestructuras, empleo y desarrollo urbano

Vista aérea de Moncada. / A. M.
Desde el ventanal de su despacho en la Casa Consistorial, un imponente palacio del siglo XVIII, exponente de la milenaria historia de la ciudad, Amparo Orts no solo observa el pulso cotidiano de Moncada: lo proyecta hacia el futuro. La alcaldesa habla de su ciudad con la convicción serena de quien cree, más allá de las palabras, en un modelo de desarrollo que está transformando este municipio del área metropolitana de València en una referencia de equilibrio urbano, crecimiento económico y bienestar ciudadano.
«Estamos viviendo una etapa de transformación histórica», asegura Orts. «Moncada está creciendo, pero no a cualquier precio. Apostamos por un modelo que combine desarrollo industrial, inversión pública ambiciosa y calidad de vida. La ciudad ya es una realidad diferente a la de hace apenas unos años». Y los datos le dan la razón.
A tan solo unos minutos de València, Moncada se ha convertido en uno de los municipios más dinámicos del área metropolitana. Su evolución, marcada por una transformación profunda en su modelo económico, ha permitido que la ciudad pase de ser un municipio de perfil residencial a consolidarse como un enclave industrial de referencia en el arco mediterráneo.

Amparo Orts, alcaldesa de Moncada. / A. M.
«Moncada ya no es una ciudad dormitorio. Hoy somos un enclave económico clave, un lugar donde las empresas quieren estar y donde la ciudadanía tiene oportunidades reales de desarrollo», afirma con convicción la alcaldesa. El dinamismo económico de Moncada se explica, en gran medida, por su creciente protagonismo como polo industrial. La ciudad ha logrado atraer nuevas empresas e inversiones gracias a una localización estratégica, pero también a una política decidida de apoyo al tejido productivo.
Motor industrial
Uno de los hitos recientes más destacados es la implantación de la multinacional estadounidense Edwards Lifesciences, líder mundial en tecnología médica cardiovascular. La compañía tendrá operativo en 2026 un centro de producción y distribución de tecnología sanitaria que generará empleo cualificado y situará a Moncada en el mapa europeo de la innovación biomédica. «La llegada de Edwards Lifesciences ha sido un antes y un después. No solo por el empleo directo que genera, sino porque nos coloca en el mapa de la innovación biosanitaria y envía un mensaje claro, Moncada es un lugar donde merece la pena invertir», subraya Orts.
Junto a Edwards Lifesciences, otro gran proyecto refuerza la proyección de Moncada, el complejo logístico Horizon Valencia Logistics Park, promovido por la firma internacional Barings, que contará con 123.000 m2 de superficie y atraerá a operadores internacionales. Ambos enclaves se ubican en el Polígono III de Moncada, un área estratégica por su localización en el corredor mediterráneo y su cercanía a los puertos de València y Sagunt.

Ultimando detalles para los próximos proyectos de Moncada. / A. M.
«La revolución industrial del siglo XXI en Moncada ya está en marcha», resume la alcaldesa. «Estamos implementando la modernización de nuestros parques empresariales para convertirlos en espacios competitivos, con capacidad para atraer inversiones y empleo. Y lo estamos haciendo con planificación, con inversión y, sobre todo, con compromiso político», añade.
Un presupuesto récord
Esta estrategia cuenta con un soporte decisivo, el presupuesto municipal de 2025, que alcanza los 21,5 millones de euros, el más elevado en la historia del municipio. «Estas cuentas nos van a permitir seguir impulsando el crecimiento y la transformación de Moncada. La buena gestión nos ha traído hasta aquí, y ahora queremos consolidarlo con ambición», subraya Orts, que en 2025 cumple 10 años al frente del Ayuntamiento.
Con un incremento del 26,4 % respecto al presupuesto anterior, sin subir los impuestos a los moncadenses, el plan económico aprobado por el pleno refuerza la capacidad de inversión del municipio en todas las áreas estratégicas. Más de dos millones de euros se destinan a la modernización de los parques empresariales, con intervenciones como asfaltado, mejora de accesos, instalación de cámaras de vigilancia y refuerzo de servicios básicos. «No queremos solo áreas industriales, sino entornos de calidad para trabajar, para invertir y para vivir», indica la primera edil.
Según la Agencia Municipal de Empleo y Espai LABORA, Moncada registra actualmente una tasa de paro del 6 %, la más baja en cinco años, y muy por debajo de la media autonómica (11,52 %) y nacional (10,29 %). Para Orts, se trata de una consecuencia directa del modelo adoptado: «Esta evolución no es fruto del azar, sino del trabajo constante, de la planificación y de una política económica que ha sabido estar cerca de las personas y de las empresas. Queremos que el crecimiento se traduzca en bienestar. Cada persona que encuentra un empleo es una historia de dignidad recuperada. Y si Moncada crece, debe crecer también la calidad de vida de quienes viven aquí», añade la alcaldesa.

La alcaldesa, Amparo Orts, presentando el nuevo lema de la localidad: «Moncada, on vols estar». / A. M.
La transformación también genera efectos colaterales positivos, mayor demanda de vivienda, dinamismo comercial, atracción de talento y crecimiento demográfico. «La gente quiere vivir aquí, trabajar aquí, invertir aquí. Moncada está dejando de ser una ciudad de paso para convertirse en una ciudad de futuro», resume Orts.
Ese impulso transformador ha comenzado también a redefinir el relato identitario de Moncada, no solo como motor económico, sino como un lugar donde vivir con calma, descubrir con curiosidad y reconectar con lo esencial. Bajo el lema «Moncada, on vols estar», la nueva marca turística del municipio propone una invitación emocional, la de quedarse, de forma literal y simbólica, en una ciudad que combina raíces y horizonte.
«Queremos ofrecer una alternativa serena frente al ritmo acelerado de la gran ciudad», explica la alcaldesa Amparo Orts. «Moncada representa ese slow living que muchas personas buscan hoy, un lugar donde se puede pasear, conversar, respirar, saborear. Donde uno se siente parte de algo auténtico».
Una ciudad donde quieres estar
Ciudad milenaria, con huellas de presencia humana desde época íbera y romana, Moncada guarda un valioso patrimonio histórico. Sus caminos entre naranjos, sus acequias históricas y su arquitectura de pueblo todavía dibujan un paisaje que invita al paseo, a la contemplación y al reencuentro con lo esencial. A todo ello se suma un entorno amable, ideal para descubrir con calma: plazas donde aún se conversa, hornos tradicionales, y una oferta gastronómica basada en el producto cercano y la hospitalidad sin artificios.
El Ayuntamiento ha comenzado a desplegar una estructura estratégica que permita consolidar la oferta turística de Moncada y atraer visitantes extranjeros que valoran el patrimonio, la sostenibilidad y la cercanía. «Nuestra ubicación es privilegiada, a un paso del mar, a pocos kilómetros de la sierra Calderona y con València —una capital europea vibrante— al alcance en minutos», explica la alcaldesa. «Queremos que quienes nos descubran vean en Moncada no solo un destino de paso, sino un lugar desde el que explorar la región y al que siempre apetece volver».

Más de dos millones de euros se han destinado a los parques empresariales del municipio. / A. M.
Diez años después, el rumbo sigue claro
Al mirar atrás, Amparo Orts no oculta el orgullo por el camino recorrido, pero insiste en que aún queda mucho por hacer. «Hemos logrado grandes cosas, pero no podemos permitirnos la autocomplacencia. Moncada debe seguir avanzando con paso firme, con una hoja de ruta clara y pensando siempre en el bien común».
Los pilares que han guiado esta década de gobierno son nítidos, crecimiento sostenible, inversión en servicios públicos, cohesión social y participación ciudadana. «Nuestro modelo se basa en crear una ciudad equilibrada, viva y cuidada. Y eso solo se logra con cercanía, escucha y responsabilidad», asegura.
En ese proyecto, el tejido asociativo local ha sido un aliado imprescindible. «En Moncada tenemos un ecosistema social muy activo, asociaciones culturales, deportivas, vecinales… La implicación de la ciudadanía es clave para que la ciudad avance, porque no hay transformación posible sin comunidad», concluye la alcaldesa.
Diez años después, Orts representa una gestión de continuidad transformadora, un modelo de ciudad que ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos sin perder su esencia. «Este es un proyecto colectivo. Lo que estamos construyendo no es solo para nosotros, sino para las generaciones que vienen. Esa es la responsabilidad que guía cada decisión».
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