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"Tenemos que conseguir que la gente se quede todo el fin de semana en nuestros pueblos"

Darijo cree que la única vía para que las personas se queden en el territorio es "consiguiendo un trabajo fijo a la gente joven"

La Mancomunidad del Alto Túria es una de las más antiguas de la Comunitat Valenciana, conformada en 1974

Rafa Darijo.

Rafa Darijo. / L-EMV

Amparo Soria

Amparo Soria

Es su segundo mandato al frente de la mancomunidad. ¿Cómo se siente?

Muy bien, claro. Además, aquí, desde el año 1983, todos los acuerdos que se adoptan son por unanimidad, también elegir al presidente. La Mancomunidad es una asociación voluntaria de municipios y no cabe, aunque seamos de diferentes partidos, forzar ninguna votación. Da igual el color político y la ideología, todo queda a un lado. Además, ten en cuenta que en este y el anterior mandato, de los cinco municipios que formamos parte, tres son socialistas y dos independientes de izquierdas, así que hay afinidad y sintonía,

Llama la atención que en una comarca con baja densidad poblacional haya dos regiones.

Aras de los Olmos, Titaguas, Benagéber, Tuéjar y Chelva somos una subcomarca dentro de la Serranía: el Alto Túria. Somos una de las primeras mancomunidades que se crearon en la Comunitat Valenciana. Se constituyó en 1974, o sea que lleva unos cuantos años ya. De hecho, se creó antes de la democracia.

¿Y cuál es vuestra relación con la Mancomunidad de la Serranía?

Es muy buena. Hemos hecho conjuntamente pactos por el empleo, en asuntos de cultura o en temas institucionales. Nunca ha habido ningún problema, no vamos unos contra otros, lo tenemos claro.

¿No os planteáis uniros todos en una?

Nosotros tenemos la marca Alto Túria, la misma denominación desde hace más de 40 años. Desde entonces hemos impulsado una serie de proyectos como la Reserva del Alto Turia. La gente conoce la Serranía con municipios como Villar o Chulilla. Nosotros somos cinco municipios muy pequeños, estamos en una serie de servicios que la otra mancomunidad ya son 14 o 15 ayuntamientos. Es mucho más complicado funcionar. En nuestro caso es más sencillo, en prestación de servicios sociales, residuos, turismo o juventud. Lo llevamos muy bien y ni antes ni ahora nos planteamos integrarnos en una única mancomunidad.

Precisamente, ¿qué planes vais a continuar este mandato?

Lo más importante que nos sucedió que que en 2019 la Unesco nos declarara Reserva de la Biosfera del Alto Túria, que comprende a los cinco municipios de la mancomunidad además de Sant Cruz de Moya, en Cuenca, y Casas Altas y Casas Bajas, en el Rincón de Ademuz. Es decir, somos ocho municipios integrados en la Reserva de la Biosfera. Desde entonces hemos presentado propuestas que la Generalitat nos ha recompensado con ayudas para la reserva, y ahora implementamos proyectos de señalización y de constitución de la marca, para que las empresas y el sector turístico pueda usarla como marca de calidad o producto hecho en la reserva. Vamos a seguir desarrollándolo, además del proyecton de Bioterritorio, que a través de los Next Generation quiere recuperar a gente que se fue a vivir a otras partes para que vuelvan a casa a desarrollar aquí su actividad.

El turismo entiendo que es fundamental.

Lo tenemos claro, tenemos mucha naturaleza y el Túria nos vertebra a todos. Sin embargo, tenemos un problema: estamos relativamente cerca de Valencia. Entonces la gente coge el coche en una horita está aquí, a través de la autovía de Losa del Obispo. Pasa el día y luego se va. Queremos conseguir que se queden un fin de semana, que pase una noche en alguno de nuestros hoteles, albergues o casas rurales de aquí. Y eso es lo más difícil que que tenemos, lo estamos intentando.

Además también habéis apostado fuerte por la juventud.

Sí, y es muy ilusionante y funciona muy bien. Tenemos un técnico de juventud que visita los colegios e institutos y ha reactivado a una de las asociaciones juveniles que había en los pueblos. Da vueltas por todo nuestro territorio y habla con los jóvenes para tenerlos en cuenta para todo. Además, junto a eso, cada vez tenemos un equipo más amplio de servicios sociales y se implementa la Ley de Dependencia y la ayuda a domicilio. Queda también pendiente implementar el puerta a puerta, recoger la basura y separar la basura orgánica del resto.

Precisamente por ser Reserva de la Biosfera, ¿vais a pedir más ayuda a las administraciones para mantener la masa forestal?

No sabemos todavía si la Generalitat va a sacar nueva convocatoria para reservas de la Biosfera o no, y si sale pedirla, porque hasta ahora con el anterior gobierno nos daba también unas ayudas a los municipios forestales, precisamente entre 60.000 u 80.000 euros al año para realizar tareas de limpieza, de poda, de clareo, de limpieza de áreas recreativas. Esperemos que eso se siga manteniendo para el próximo año. Eso y las brigadas de emergencia, entre cuatro o diez personas que pasan hasta ocho meses limpiando y desbrozando el monte, manteniendo el territorio para que en caso de incendio puedan acceder.

¿Qué otros retos tenéis por delante?

Fuimos ambiciosos hace tiempo con la posibilidad de hacer una planta de biomasa. Tenemos en torno a unas 60.000 hectáreas de monte, y con nuestros planes de ordenación aprobados, nos permite saber cuánta madera pordemos sacar en los próximos 20 años de cada uno de nuestros términos muncipales. Algunos hemos apostado ya por pedir una pelletizadora para iniciar esa planta de pellets. En la anterior legislatura nos dieron una ayuda para instalar un horno en Benagéber. Hicimos la prueba de la calidad del carbón y era del 97%. Todos tenemos claro que si queremos que la gente siga en el territorio tenemos que conseguir trabajo permanente a la gente joven y que no se nos vaya. Esa es nuestra gran preocupación.

¿Y cómo vais a hacerlo?

Hay una serie de problemas. Los programas de Empuju, que dan trabajo a gente joven de menos de 30 años, que ha funcionado bien y ya sabe hacerlo todo, no puedes volver a darle otra vez esa plaza, ni tú ni cualquier otro ayuntamiento. Es gente que tienes en tu pueblo, lo formas, practica, y cuando ves que funciona bien, pues no puede seguir con vosotros. No podemos contratarla porque somos ayuntamientos pequeños, y el programa no deja repetir a la misma persona.

¿Cómo estáis gestionando que la gente se quede?

Muchos ayuntamientos están haciendo ya proyectos gracias al Ministerio del Reto Demográfico y con fondosNext Generation, creando oficinas de nuevos nuevos pobladores. Algunos ayuntamientos, como Titaguas o Benagéber, hemos optado por comprar viviendas que no están terminadas y acabarlas y rehabilitarlas nosotros, destinarlas al alquiler social, para que la gente venga a vivir todo el año, porque nuestros pueblos en julio y agosto están llenos, pero ahora vacíos. Todas las casas o la mitad están cerradas y cuando viene julio y agosto o Pascua, el 100% de las viviendas están abiertas.

¿Le preocupa lo que vaya a pasar con el Fondo de Cooperación?

Sí. La diputación duplicaba y triplicaba lo que nos daba la Generalitat, esperamos que ahora sigan igual. De ahí nos llegaba mucho dinero, incluso sin ser perfecto porque se aplicaban fórmulas de proporcionalidad y habría que invertirlo. Seguimos mirando más a la diputación que a la Generalitat, porque en la diputación las ayudas te las dan al 100% y cuando te las aprueban te adelantan el 85 %, pero en la Generalitat es justo al contrario, pagan a diez u once meses y en ayuntamientos pequeños es asfixiante.

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