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La Serranía reclama infraestructuras para impulsar su futuro económico

El Foro de la Serranía reúne a alcaldes y agentes privados para analizar los retos de conectividad, digitalización y energías renovables que permitirán desarrollar un territorio que ha ganado población

Francisco Bartual, Miriam Mayordomo, Pilar Fandos, Carlos Tarazón,  Rafa Darijo, Alejandro Bermejo, Felipe Carrasco, Inmaculada Mata, Ramiro Rivera y Silvia Tomás.

Francisco Bartual, Miriam Mayordomo, Pilar Fandos, Carlos Tarazón, Rafa Darijo, Alejandro Bermejo, Felipe Carrasco, Inmaculada Mata, Ramiro Rivera y Silvia Tomás. / Fernando Bustamante

J.M. Bort

J.M. Bort

València

El auditorio de Tuéjar acogió este viernes una nueva edición del Foro Más que Empresas, un ciclo de encuentros organizados por Levante-EMV, con el impulso de la Diputació de València Vicepresidencia Primera Área de Comarcalización, Caixa Popular, la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV) e Hidraqua, que están recorriendo todas las comarcas en las que este diario cuenta con presencia o con una delegación propia.

La cita reunió a alcaldes, empresarios, representantes institucionales y cargos autonómicos para analizar la realidad de los municipios de la comarca. Un territorio vivo, con economía y con oportunidades, pero que necesita un impulso sostenido en infraestructuras, conectividad y digitalización para asegurar su futuro, tal como presentó la periodista y directora de Relaciones Institucionales de Prensa Ibérica en Valencia, Silvia Tomás.

El alcalde de Tuéjar, Carlos Tarazón, abrió el foro agradeciendo la presencia del tejido empresarial y del secretario autonómico de Industria, Felipe Carrasco. «En la Serranía sabemos muy bien lo que significan la valentía y la resiliencia. Cada empleo que se crea aquí tiene un valor enorme, no solo genera actividad económica, sino también esperanza», afirmó. Reclamó más medios para atraer empresas, una fiscalidad adaptada a las dificultades de la España rural y apoyo institucional para que ningún municipio enfrente en soledad los retos pendientes. Insistió en que los ayuntamientos deben convertirse en aliados de quienes quieren emprender, sin perder la identidad del territorio.

Carrasco felicitó la iniciativa y defendió la necesidad de acercarse a comarcas alejadas de las grandes ciudades. Consideró un «debe» histórico de la política esa sensación de distancia. «Los empresarios de aquí sois héroes: trabajáis sin los recursos de las capitales», afirmó. Enumeró los principales retos: envejecimiento —con un 30 % de población mayor de 60 años—, dependencia del sector agroalimentario, necesidad de avanzar en digitalización, economía circular, energías renovables y formación especializada. Recordó también las fortalezas: el valor forestal, el patrimonio histórico, la abundancia de agua y la posibilidad de crear una marca territorial sólida. Además, destacó que la Conselleria «ha multiplicado por 1,5» su inversión en la comarca en dos años.

Más que Empresas La Serranía

ED

Turismo insuficiente

La primera mesa reunió al propio Tarazón con Rafa Darijo, presidente de la Mancomunidad del Alto Turia; Ramiro Rivera, alcalde de Titaguas; la gestora de Banca Empresa de Caixa Popular, Pilar Fandos; y la representante de la CEV, Miriam Mayordomo. Tarazón advirtió que la comarca ha perdido tejido industrial en los últimos años y ha depositado «demasiadas esperanzas en el turismo rural», un sector estacional y de empleo precario. Recordó que Tuéjar es 86 % monte, pero apenas existe industria asociada al aprovechamiento forestal, un ámbito con gran margen de desarrollo.

Carlos Tarazón, Rafa Darijo, Ramiro Rivera, Pilar Fandos y Miriam Mayordomo.

Carlos Tarazón, Rafa Darijo, Ramiro Rivera, Pilar Fandos y Miriam Mayordomo. / Fernando Bustamante

Darijo subrayó las dificultades de movilidad y conectividad. «A veces hay que subir expedientes desde casa porque en el ayuntamiento no hay conexión», lamentó. Defendió la colaboración entre municipios, pero pidió apoyo autonómico y provincial para convertir proyectos en realidades.

Rivera, con un tono más optimista, reivindicó que «la España rural está viva» y destacó el logro de ser Reserva de la Biosfera, que tardaron diez años en conseguir. Defendió la importancia de atraer y retener talento mediante nuevas oportunidades económicas y celebró un dato simbólico: este año nacerán siete niños en Titaguas. Aprovechó para solicitar a Felipe Carrasco 300.000 euros que permitan finalizar el polígono industrial del municipio, el único de la comarca.

Fandos recordó el compromiso de Caixa Popular con la proximidad y el emprendimiento local. Animó a potenciar la formación, la innovación y la cooperación entre pueblos. Cuando Darijo lamentó que «los bancos se van», ella respondió: «Nosotros todavía no hemos llegado».

Mayordomo insistió en que los empresarios de la Serranía «son héroes», obligados a operar con menos recursos y más dificultades logísticas. Reivindicó infraestructura, carreteras y cobertura 5G. «He estado quince minutos sin señal. Para una empresa es inviable», afirmó. También pidió no vender la comarca desde la carencia, sino desde la posibilidad.

Los ponentes coincidieron en destacar el valor de las pequeñas empresas locales como base real de la economía. Darijo detalló los avances del pacto comarcal de empleo, el proyecto Young Talentum y las más de 30 empresas adheridas a la marca Alto Turia. Recordó que la Reserva de la Biosfera atrae visitantes extranjeros, aunque la cercanía a València provoca que muchos duerman en la capital.

Tarazón cerró la mesa recordando la necesidad urgente de mano de obra. «Muchas empresas no crecen por falta de trabajadores. En estos pueblos hay trabajo», señaló, insistiendo de nuevo en el potencial forestal como oportunidad pendiente.

Industria, agua y energía

La segunda mesa amplió el análisis hacia la industria local, la gestión del agua y la transición energética. Participaron Francisco Bartual, director territorial de Hidraqua – Grupo Veolia; Inmaculada Mata, socia directora de Lem-on Energy; y Alejandro Bermejo, CEO de Molduras Alto Turia.

Inmaculada Martínez, Francisco Bartual y Alejandro Bermejo.

Inmaculada Mata, Francisco Bartual y Alejandro Bermejo. / Fernando Bustamante

Bermejo habló sin rodeos sobre los retos de emprender en el interior. «Somos los que damos de comer a los pueblos de lunes a viernes. El turismo del fin de semana no mantiene a un carnicero ni a una logística», afirmó. Recordó que los precios de la vivienda en las ciudades están favoreciendo un ligero retorno de población, pero ese movimiento no será suficiente sin infraestructuras dignas, personal cualificado e incentivos fiscales.

Narró un dato revelador: hasta hace siete años, los camiones de su empresa circulaban por un camino sin asfaltar. Pero, por encima de todo, defendió la calidad de vida rural: «La conciliación se inventó aquí hace treinta años». Y lanzó un mensaje a los ayuntamientos: «Creemos en este territorio, pero los municipios deben acompañar. No se puede vivir solo de una biblioteca o un auditorio».

Resiliencia ambiental

Bartual, desde Hidraqua–Veolia, ensalzó también la valentía empresarial. «Sois unos héroes», afirmó. Situó la comarca dentro de los grandes desafíos climáticos globales y destacó dos prioridades: la gestión eficiente del agua y la prevención de incendios. Explicó que Veolia coordina una de las mayores instalaciones europeas de prevención mediante agua reciclada, un proyecto financiado con fondos europeos que podría replicarse en otros bosques valencianos.

Energía compartida

Mata centró su intervención en la transición energética. Recordó que, tras el freno del «impuesto al sol», el decreto de 2019 reactivó el autoconsumo y que el gran salto llegó en 2021 con el autoconsumo compartido, que permite producir energía en un punto y repartirla entre distintos edificios o usuarios. Este modelo —prioritario en las ayudas del Ivace— supone una oportunidad clara para los municipios pequeños: reduce costes, genera independencia y libera recursos para otros servicios. «Los países del norte llevan años haciéndolo, con mucha menos radiación que nosotros», aseguró. Su mensaje final fue sencillo: «La transición energética no es una pregunta, es una respuesta». Conclusión: un territorio con potencial, pero que exige compromiso

Con esta segunda mesa, el Foro de la Serranía completó una radiografía precisa de los retos y oportunidades del territorio. Las conclusiones fueron unánimes: la comarca tiene recursos, talento y un enorme potencial, pero solo la unión entre administraciones, empresas y ciudadanía permitirá transformarlo en un desarrollo sostenible que garantice un futuro sólido para la Serranía.

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