Todos los españoles quieren ser los dueños del décimo dorado de la Lotería de Navidad; y no es de extrañar. Aparte de ayudar con los gastos del hogar y servir para “tapar” los clásicos agujeros, el Gordo puede hacernos la persona más feliz del Planeta Tierra. Al menos, durante el tiempo que dure en nuestros bolsillos el dinero repartido por la pedrea navideña. 

Ganar un premio en el Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad no asegura ninguna estabilidad ni felicidad. Claramente, algo de alegría genera, y también puede llegar a relajar un tiempo. Pero la realidad es que si no se tiene cuidado con lo que se hace, ganar El Gordo puede ser nuestra peor pesadilla. Y es que la Lotería de Navidad puede dar lo mismo que puede quitar. Podemos viajar hasta la isla más paradisíaca del mundo y disfrutar de todo aquello que llevábamos soñando hacer desde siempre, y al mismo momento, arrepentirnos de todo ello.

Ganar la Lotería de Navidad: un sueño para muchos y una pesadilla para otros

La euforia que genera ganar un premio de la Lotería de Navidad es tan increíblemente poderosa que puede controlarnos y perjudicar todas nuestras decisiones. En el momento que se gana el Gordo se celebra, como es lógico; pero luego llegan las prisas -acompañadas de la codicia- , vienen los gastos y con ellos el llanto. Y eso es algo que sí que sucede, ya que más del 75% de los ganadores de premios de lotería acaban arruinados

La sociedad de formación financiera Alfio Bardolla Training Group publicó un estudio en el que declaran que 1 de cada 7 españoles que consigue dinero rápidamente se encuentra en riesgo de fracaso financiero. Es decir, que cuanto más rápido y de manera más fácil consiga el dinero, antes llegará la ruina y el arrepentimiento.

Eso es algo que suele suceder bastante entre figuras de la televisión, influencers y futbolistas, por ejemplo, pero también entre los ganadores del Sorteo de la Lotería de Navidad. La Universitat Oberta de Catalunya (UOC) también dijo algo al respecto, y es que existen muchos casos en los que los ganadores de lotería han acabado solos, arruinados, y en casos, sufriendo depresión. 

La importancia de una mente tranquila para poder disfrutar de cualquier premio

Una de las causas por la que los afortunados terminan siendo los más damnificados es que no tienen el capital personal ni social necesario para moverse en el nuevo mundo en el que se les ha colocado. Es decir, es un cambio tan radical que resulta antinatural, y por tanto, difícil de gestionar.

Pero no te preocupes, porque para evitar que el premio de El Gordo te consuma, puedes hacer un par de cosas. La primera, comprobar de verdad que has sido premiado. La segunda, tomarte un momento para pensar bien qué es lo que quieres hacer, y la tercera, deberías ser prudente y no gastarte el dinero del tirón.