04 de noviembre de 2017
04.11.2017

«Mis padres se salvaron del exterminio nazi al venir a Benissa»

Juanita Kaiser y Henri Plomik, hijos ambos de Brigadistas Internacionales y nacidos durante la Guerra Civil en Benissa y Dénia, se conocen emocionados a sus 79 años y destacan el compromiso solidario de sus progenitores

24.11.2017 | 01:22
«Mis padres se salvaron del exterminio nazi al venir a Benissa»

Juanita Kaiser y Henri Plomik han vivido historias paralelas. Sus padres lucharon por la libertad. Su compromiso político y su solidaridad los llevaron a incorporarse a las Brigadas Internacionales. Llegaron a España para combatir contra el fascismo. Juanita nació en el hospital militar de Benissa donde sus padres, Hans Kaiser y Dora Haut, ambos austriacos y judíos, trabajaban como médico y enfermera. Vino al mundo el 3 de febrero de 1938. Mientras, Plomik, cuyo padre, que era polaco y también judío, conoció a su madre, una enfermera española, en el hospital de Tarancón, nació en Dénia. Plomik lleva una fotografía de la villa en la que, habilitada como centro sanitario, su madre dio a luz en septiembre del 38.

Juanita y Henri se conocieron ayer en Benissa. El Casal Cultural celebra unas jornadas de homenaje a las Brigadas Internacionales. Ahora se cumplen los 80 años de su llegada a este municipio. Ambos tienen 79 años. Se emocionaron y empezaron a conversar como si fueran amigos de toda la vida. Han sobrevivido a un siglo XX aterrador. Eran bebés cuando sus padres tuvieron que abandonar España en trenes que la aviación franquista bombardeaba.

Juanita, que ha vuelto ahora por segunda vez en su vida a Benissa (la primera fue en 2013), ha reconstruido gracias a las cartas de sus padres con familiares cómo fueron aquellos primeros años de su vida. «Tuvimos la suerte de ir en los primeros vagones, ya que una bomba partió por la mitad el tren», recordó ayer.

Benissa dedicará hoy una plaza a sus padres. Ella, al igual que Henri, destaca el compromiso solidario y con la libertad que les empujó a apuntarse a las Brigadas Internacionales. «Venir a la Guerra Civil y a Benissa salvó de alguna manera a mis padres del exterminio nazi», advirtió Juanita, que recordó que prácticamente toda su familia, al quedarse en Austria, fue deportada por los nazis a campos de concentración de Ucrania y asesinada. Ella perdió también a su padre en 1941, cuando estaban exiliados en Inglaterra. En 1946, su madre y ella regresaron a Viena. «Mi familia era judía y mis padres eran de izquierdas. En Austria, ya luchaban contra el fascismo».

Su madre estudiaba filología, pero hizo un curso rápido de enfermería para venir con su marido, que era médico, a España. «Fueron muy valientes. Lo dejaron todo y vinieron a un país extraño».

Juanita trabajó luego de profesora de inglés y de música. Todavía hoy da clases en los colegios austriacos sobre la Guerra Civil española y de inglés a niños refugiados. «De mis padres he aprendido mucho. Como profesora, he intentado transmitir a mis alumnos las ideas de tolerancia y solidaridad que ellos me inculcaron».

Confiesa que el homenaje que Benissa le tributará hoy a sus padres le «emociona» y le produce «una gran alegría». «Es un poco extraño volver aquí por segunda vez en mi vida. Yo nací en Benissa, en el convento que era entonces un hospital. Que se les rinda homenaje a mism padres es un gran orgullo. Los admiro mucho».

El encuentro con Henri Plomik fue muy emocionante. La Historia les une. Sus historias personales también. Ambos comentaron que perdieron a sus padres cuando eran muy pequeños. El de Plomik luchó en Francia con la resistencia. Pocos días antes de la liberación de París los nazis lo capturaron y torturaron. Lo fusilaron y despedazaron. Enterraron sus restos desperdigados.

Su progenitor luchó en el frente de Teruel, donde fue herido de gravedad. Estuvo seis meses convaleciente. En el hospital de Tarancón, se enamoró de una enfermera madrileña. Volvió al frente y le dieron un permiso de diez días cuando nació su hijo en Dénia. Los padres marcharon al exilio cada uno como pudo. La madre cruzó a pie los Pirineos con Henri, que entonces tenía 6 meses, en brazos. Los padres se reencontraron en París. Plonik ha vuelto varias veces a Dénia. Quiere saber más de cómo vivieron sus padres esos años.
El homenaje a las Brigadas Internacionales lo ha organizado el Casal Cultural de Benissa.

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