08 de diciembre de 2018
08.12.2018

El legado colosal del escultor Joxe Manuel Alberdi en Dénia

La hija y la nieta del artista vasco destapan la placa de homenaje en el gran Jaume I de bronce que se ha convertido en un símbolo en la ciudad

07.12.2018 | 22:15
El legado colosal del escultor Joxe Manuel Alberdi en Dénia

En los años 70 no hacía falta que las cartas llevaran su nombre. Bastaba que figurara como destinatario «el vasco-inglés». El cartero de Jesús Pobre sabía que esa correspondencia era para Joxe Manuel Alberdi, el gran escultor vasco que se enamoró de la mole rojiza que es el Montgó observado desde el promontorio donde él y su esposa, Cynthia Appleyard, vivieron y crearon tras regresar a España en 1968. Alberdi forjó su sólida carrera en Gran Bretaña, a donde llegó de pequeño junto a los casi 4.000 niños vascos que huyeron de la Guerra Civil tras el bombardeo de Gernika.

Ahora, cuando ya se han cumplido de largo los diez años de su muerte (falleció el 20 de enero de 2008), Dénia le rinde homenaje. Este escultor genial dejó en la ciudad dos obras y un legado colosales. Influyó en artistas tan potentes como Joan Ramón Castejón.

La asociación Vent de Progrés ha promovido el homenaje que ahora se tributa a Alberdi. A mediodía de ayer, su hija, Francesca Alberdi, y su nieta, Tania Llasera (es una conocida presentadora de televisión), destaparon una placa que recuerda al escultor y que está colocada en el pedestal de su gran Jaume I de bronce. Es una obra poderosísima.

Francesca y su hija se emocionaron. Tania afirmó que su abuelo, además de un admirado creador, fue «una gran persona». «Una paloma se ha posado sobre la escultura y, de alguna manera, mi madre y yo hemos pensado que él estaba aquí con nosotros. En su casa de Jesús Pobre tenía un palomar», dijo Tania. «Mis abuelos se sintieron en Dénia muy apreciados», añadió su madre.

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