11 de enero de 2019
11.01.2019

Una cala de Xàbia, blanca por el corcho

La orilla está salpicada de miles de bolitas de poliestireno, un microplástico

10.01.2019 | 23:09
Una cala de Xàbia, blanca por el corcho

No, no nevó en la Cala Blanca (o Caleta) de Xàbia. Sin embargo, la orilla estaba moteada de blanco. Había miles de bolitas de ese color. Los microplásticos, la palabra del año, han llegado a esta cala, una de las más bellas del litoral de la Marina Alta.

Las bolitas eran de corcho blanco. Quedaban algunos trozos compactos. Eran de cajas de este material, el poliestireno, un plástico espumoso. Estas cajas se suelen utilizar para guardar el pescado. No se sabe cómo han llegado a la Cala Blanca. El mar, que ayer era una centrifugadora (el temporal azotó con fuerza la costa de la comarca), desmigó los trozos de corcho y quedaron las bolitas.

El violento oleaje escupió este residuo que contamina el mar. Este año, y de ahí el éxito de la palabra, los microplásticos se han convertido en un problema de enorme magnitud. Son tan pequeños que los peces se los tragan. Además, el corcho blanco no se pudre ni se descompone. Esas bolitas, que en Navidad se usan en el belén para recrear la nieve, aguantan todo.

El poliestireno es reciclable y reutilizable, pero si acaba en el contenedor adecuado, que es el de envases y plásticos.

Los voluntarios de Xàbia neta entre tots y de Plastic Patrol Xàbia, dos colectivos que están limpiando a conciencia calas y también parques y masas forestales, ya tienen trabajo por delante en la Cala Blanca. Recoger las bolitas es para perder la paciencia. Por suerte, están sobre algas y se pueden retirar a paletadas.

Y ya es curioso que a la Cala Blanca, que se llama así por las margas de color blanco de sus acantilados, lleguen estos residuos diminutos y blanquecinos.

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