20 de abril de 2019
20.04.2019
Sanción

La rocambolesca historia de una multa en Moraira

Una vecina, denunciada por aparcar mal al acudir a por un anciano con dificultad para andar, debe pagar ahora el doble

19.04.2019 | 20:23

«Vi a los agentes y pensé que podía ir y decirles que eran 5 minutos, que tenía que recoger al señor mayor al que cuido y que quitaba en seguida el coche. Pero al final no les avisé y al volver ya me estaban multando». María Jesús García, que es vecina de Moraira, lleva meses de gestiones que no sirven para nada y «mal de caps». La culpa la tiene una multa. El pasado 20 de octubre, al ir a recoger a un banco al anciano al que cuida, Wilhem Jansen, de 84 años y que tiene problemas de movilidad (sufre ataques de ciática y un agudo dolor lumbar), aparcó en un vado de Moraira. Dejó el coche a apenas 50 metros de la oficina bancaria. Bajó a ayudar a Wilhem. «No tardamos nada. Él anda despacio. Se cansa mucho. Pero no fueron más de 5 minutos».

Al llegar al coche ya estaban allí dos agentes de la Policía Local. Les acababan de multar. María Jesús les explicó que si había dejado el coche mal aparcado no era por gusto. Al día siguiente, subió al retén de Teulada e insistió. «Les dije que tuvieran un poco de empatía. Fui a recoger a un señor mayor que sufría en ese momento un ataque de ciática. No estábamos de compras ni tomando una cerveza». El agente que le puso la sanción le explicó que ya no podía quitársela, ya que el trámite va por SUMA, la agencia tributaria de la diputación. Pero le dijo que presentara una reclamación y que él mismo se encargaría de argumentar que el caso era de fuerza mayor. Le aseguró que le quitarían la denuncia.

María Jesús acudió a SUMA para que quedara claro que ella era la conductora y no Wilhem, que es el propietario del coche. La multa, si la hubiera pagado en los primeros días, se quedaba en 35 euros. Pero esta vecina tenía el convencimiento de que se la quitarían. «No me niego a pagar, pero creo que hay que ser más humanos y tener empatía», afirma.

Ahora le ha llegado la sanción, y ya es de 70 euros. Ha subido al retén y ha hablado incluso con el jefe de la Policía Local. El agente que le dijo que ratificaría que el caso era urgente ya no está en este cuerpo de Teulada-Moraira. Ahora en la Policía Local le dicen que no hay forma de que la retiren la multa.

María Jesús y Wilhem, que ya va para 40 años que vive en España, muestran las reclamaciones, las notificaciones de la multa e incluso los informes médicos del anciano, para quien están tramitando la tarjeta de discapacitado.

«Yo sabía que estaba aparcando en un vado. De lo contrario, tenía que dejar el coche lejos y Wilhem no está para caminar. No puede. Si llego a saber que las gestiones y los viajes a SUMA y al retén de Teulada no sirven para nada pago el primer día los 35 euros y me olvido. Pero, de verdad, creía que la administración y la policía entendían que no fue un capricho, sino una necesidad».

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