10 de agosto de 2019
10.08.2019
Novedad

"Es un lujo bajar a la Granadella en autobús y olvidarte del coche"

Los turistas aplauden que Xàbia promueva el transporte público en las calas y evite el colapso de tráfico

09.08.2019 | 22:53
Los turistas descargan sombrillas, hamacas y neveras al llegar el autobús a la Granadella.

La Granadella marca el paso. El transporte público es el futuro (ya el presente) en calas y playas colapsadas por los coches.
Más vale tarde que nunca. Eso pensaban ayer los turistas que son incondicionales de esta cala de Xàbia. El contrato para poner en marcha el «trenet» de 60 plazas que permite bajar la barrera y cerrar al tráfico la serpenteante carretera de acceso a la playa se ha retrasado más de lo debido. La empresa adjudicataria, Automóviles La Alcoyana, S. A., del grupo Vectalia, empezó ayer a prestar el servicio de transporte público. Falta que llegue el permiso de tráfico para el «trenet». De momento, los turistas suben y bajan a la cala en dos minibuses de 22 plazas.
El «trenet» cunde más. En un viaje transporta a más gente. Y es más pintoresco. Pero el bus ya es algo. Y los usuarios agradecen liberarse del coche. Lo dejan en el amplio aparcamiento de la urbanización la Guardia Park, donde está la parada de esta línea gratuita, y se olvidan.
«Sí, es un lujo bajar en autobús y no agobiarte buscando aquí un hueco para aparcar», comentó a este diario un joven turista de Madrid que pasa las vacaciones con unos amigos en Oliva. Todos decidieron descubrir ayer la Granadella. «Es preciosa. Resulta muy cómodo que te traigan sin pagar ni un euro. Bajas a la cala, pasas el día y, por la tarde, te vuelves tranquilamente», indicó una joven de este mismo grupo.
El servicio empieza a funcionar a las 10 horas. Cada 20 minutos sale un minibús. Los dos primeros viajes quedaban plazas libres. Pero luego ya se llenó.

Mientras, el vigilante bajó ayer por primera vez la barrera. El aparcamiento que está detrás de la avenida del Tío Català estaba a las 11 horas ya lleno. Había coches aparcados en la precaria calle Pic Tort, que sube en zigzag, pero no era ni de lejos lo de los últimos días. Los vehículos llegaron a ocupar los laterales de esta calle hasta arriba del todo. La falta de transporte público resucitó el caos de los veranos de coches por un tubo.

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