La vuelta al cole se ha desarrollado con relativa normalidad en el colegio público Llebeig de Dénia, donde no se ha terminado todavía una reforma que la empresa adjudicataria debió concluir el pasado 26 de julio. "Teníamos nuestras dudas de que el colegio estuviera hoy como está", se ha sincerado el alcalde, Vicent Grimalt, ante las madres y padres, a los que ha pedido "disculpas". "Hoy por lo menos el centro reúne condiciones de seguridad", ha destacado.

Tanto el alcalde como la directora del Llebeig, Luz María Martín, han dado explicaciones a las familias. Han recalcado que este fin de semana los servicios municipales de limpieza y la empresa han trabajado para que hoy las clases comenzaran con normalidad. La adjudicataria ha terminado prácticamente todas las obras del interior. El viernes la entrada al colegio todavía estaba repleta de vallas, retiradas ya durante este fin de semana. "El centro está habitable", ha dicho Grimalt. "Nunca esperas que pase lo que ha pasado aquí", ha indicado el alcalde, que el pasado viernes arremetió contra la empresa por no cumplir los plazos de las obras.

Ahora se llevará a cabo una nueva planificación de los trabajos que faltan, que son de cierta envergadura. Hay que rehabilitar las cubiertas, terminar de cambiar los alféizares (vierteaguas) de las ventanas y pintar todo el exterior del centro. Esos trabajos se harán por las tardes para no interferir en la actividad educativa. La directora ha pedido "paciencia" a las familias. "Ahora hay que planificar cómo terminar las obras sin alargarlas mucho", ha añadido.

El proyecto de las actuales obras de rehabilitación lo redactó la conselleria de Educación. El ayuntamiento lo adjudicó por unos 200.000 euros a la empresa Sydca XXI Construcciones. La rehabilitación debía acabarse en un mes. En este colegio, estudian 470 alumnos de infantil y primaria. Se inauguró en 1970 y el alcalde ya ha anunciado que, tras acabar estos trabajos, habrá que plantear una reforma integral.