Podría ser una metáfora de esos meses de confinamiento en los que la naturaleza recuperó terreno. Pero no hay tanta historia. Este coche lleva la tira de tiempo abandonado en un parking privado del núcleo de la playa del Arenal de Xàbia. La hiedra ha crecido tanto que ha terminado por tragarse la mayor parte del vehículo. La imagen es poderosa. La vegetación va camino de engullir por completo el coche. Hay obras de arte situadas en la calle que no tienen tanta fuerza.