El Carnaval de Pego del pasado año se salvó y con nota. La novedad de introducir un festival de artes escénicas dio vistosidad a uno de los Carnestoltes más multitudinario y con más arraigo de la Comunitat Valenciana. Luego llegó el coronavirus y se llevó por delante todas las fiestas. Este año el Carnaval ya no esquiva la crisis sanitaria. El alcalde de Pego, Enrique Moll, ha anunciado que, debido a la crisis sanitaria, "nos vemos en la necesidad de suspender el Carnaval, una fiesta muy enraizada en nuestro municipio". Moll ha precisado que esta gran fiesta de máscaras y disfraces había tomado el pasado año un nuevo y estimulante rumbo. El ayuntamiento tenía previsto dar continuidad a ese renovado Carnaval.

El alcalde, eso sí, ha animado a los vecinos a mantener vivo "el espíritu de esta fiesta" desde las casas y sin salir a la calle. Ha pedido que esa celebración en los hogares sea totalmente segura.

El Carnaval pegolino hubiera comenzado ya en unos días con una desternillante tradición, la de la Baixada del Riu Bullent. Los participantes, disfrazados, navegan río abajo sobre embarcaciones fabricadas por ellos mismos. Es una fiesta imaginativa y única.