Dos jóvenes excursionistas han pasado las de Caín al salirse sobre las 14 horas de la senda circular de los 6.000 escalones del Barranc de l'Infern, en la Vall de Laguar, y meterse en el desfiladero, en el barranco por el que descienden expertos en barranquismo. Los chavales han hecho algunos rápeles en el primer tramo del complicado cauce. Uno de ellos ha caído dentro de una poza. Esto les ha persuadido de lo arriesgado que es bajar por el barranco. Pero ya estaban atrapados. No podían volver sobre sus pasos.

En seguida se ha activado el rescate. El grupo de rescate del consorcio de bomberos ha acudido con el helicóptero. Pero era complicado localizar en las profundidades del barranco a los senderistas. Un miembro del grupo de rescate ha oído los gritos de socorro. Ha bajado desde el helicóptero. Les ha ayudado a remontar varios rápeles hasta un punto en el que ya podía descender más el helicóptero e izar con la grúa a los dos jóvenes. No han sufrido ninguna lesión. Se les ha subido con la grúa al helicóptero y se les ha trasladado al parque de Sant Vicent del Raspeig.

El despiste de salirse de la senda circular de los 6.000 escalones y meterse en el estrecho y peligroso barranco ha quedado en un buen susto.