La Font de la Carxofa es la historia del agua en Ondara. Se construyó a finales del siglo XIX. Tiene carácter escultórico. Los vecinos acudían a llenar los cántaros. Pero en los años 70 del pasado siglo se enterró. Un símbolo del gran progreso del agua, sepultado. Fue en 1983 cuando esta fuente monumental se desenterró. Ahora volverá a renacer. Ya han comenzado las obras de restauración. Suben a 25.600 euros y deben devolverle el esplendor a esa fuente que, además, recuperará sus tres caños originales. Los trabajos consolidarán las zonas desgastadas de piedra de mármol rosa. También se protegerá uno de los elementos escultóricos más notables, los roleos (volutas de hierro) que terminan con forma de una cabeza de león.

La restauración reparará las grietas que las raíces de las jacarandas que ahora se han trasplantado en el parque de Tossals han abierto en este conjunto ornamental. La fuente lucirá como nueva dentro de ocho semanas. Ondara da valor a una fuente singularísima y que forma parte de la historia del suministro de agua potable. Las antiguas fotos con vecinos con cántaros desvelan que esta fuente cambió la vida en el pueblo.