Con el fin del cierre perimetral de la Comunitat, la Marina Alta ha vuelto a recibir a numerosos vecinos con segundas residencias que proceden de otras regiones. Por un lado los hosteleros están muy contentos, pero otro, se ponen de manifiesto nuevos problemas. Es el caso de una rotonda que regula la conexión entre la salida de la antigua AP-7 y la N-332, en el punto donde están en marcha las obras de la variante de Benissa. Es un embudo y se forman atascos enormes.

Por este motivo, el alcalde de Benissa, Arturo Poquet ha remitido una misiva al ministro de Transportes y Movilidad, el valenciano José Luis Ábalos, en la que le traslada la «emergente problemática en el acceso desde la AP-7 al término municipal de Benissa y al conjunto de los territorios del sur de la comarca de la Marina Alta en la provincia de Alicante».

Poquet expone que la Policía Local ha observado «el aumento progresivo de las retenciones en el tráfico» rodado en la rotonda provisional que hay justo a la salida de la AP-7.

Unos atasco, asegura el primer edil, que se «incrementarán» con el paso de las semanas y la masiva llegada de los turistas.

Asimismo, en la misiva pide un encuentro con el ministro o el responsable que este designe con el de encontrar alternativas para reducir «el tráfico en la zona y no generar más problemas a la ciudadanía y empresas».

Esta rotonda fue construida hace meses como parte de los trabajos de la variante de Benissa, históricamente demandada, el perfil de la futura vía alternativa para sortear el municipio ya están completados y los operarios se centran ahora mismo en ejecutar las conexiones antes y después del núcleo urbano.