El velero "Diosa Maat", de Ecologistas en Acción, surca las aguas de la Marina Alta y despliega reivindicaciones para preservar los valiosos ecosistemas marinos de esta costa. Ayer, en Xàbia, la tripulación colgó en el casco del velero una pancarta que rezaba "Stop vertidos contaminantes al mar". El velero se situó sobre el emisario submarino, que vierte el agua ya tratada en la depuradora mar adentro en la turística playa del Arenal. Esta tubería ha sufrido numerosas roturas. Además, la depuración no es total, ya que todavía no se aplica el tratamiento terciario, que es el que elimina totalmente el rastro orgánico.

Ferran Polo, de Ecologistes en Acció de la Marina Alta, recordó que el alcantarillado de Xàbia da muchos problemas, sobre todo cuando se producen lluvias intensas, y hay vertidos de fecales y de miles y miles de las dichosas toallitas higiénicas que, vecinos y turistas poco concienciados, siguen arrojando al retrete pese a que colapsan totalmente las alcantarillas y ensucian el mar y las playas.

La embarcación navegó ayer por la costa de Xàbia A. P. F.

La singladura del "Diosa Maat" por la costa de la Marina Alta está siendo muy útil. Pasó por Calp y ¡tierra a la vista! Sí, la tripulación divisó una máquina excavadora trajinando en la cala de la Manzanera. Ecologistas en Acción y ACEC (Asociación Cultural y Ecologista de Calp), entidad conservacionista que ahora cumple 20 años, denunciaron que se estaban realizando trabajos, al parecer de vertido de arena (esta cala es, sin embargo, de cantos rodados), en un espacio litoral frágil y protegido.

El velero está desde ayer en la costa de Dénia. Entre Dénia y Xàbia, en el impresionante acantilado del cabo de Sant Antoni, se halla una reserva marina vinculada al parque natural del Montgó. La tripulación ha desplegado una pancarta en la que reclama que se creen más reserva marinas y se amplíen las existentes.

El representante de Ecologistes en Acció subrayó que las zonas de especial conservación no cuentan "desgraciadamente" con planes de gestión o normativo en vigor. "El borrador se publicó hace ya un año y todavía no se ha aprobado la versión definitiva y, por tanto, no hay normativa en vigor", advirtió.

Los ecologistas también han vislumbrado desde el mar el estrago de la frenética construcción de chalés que muerde los acantilados. Miles de estas viviendas no están conectadas al alcantarillado. Vierten a fosas sépticas que a menudo no están bien impermeabilizadas y los residuos fecales terminan filtrándose al subsuelo.