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"El lío de coches que se armaba en les Rotes nos dañaba a todos"

Los bañistas, encantados con el minibús que los deja en la misma playa

"El lío de coches que se armaba en les Rotes nos dañaba a todos"

"El lío de coches que se armaba en les Rotes nos dañaba a todos"

«Se armaba un lío tremendo de coches. Ahora se respira tranquilidad y es mejor para todos». Domingo, de una empresa de turismo activo, carga junto a su compañero Jorge el remolque de los kayaks. Tiene claro que el tramo final del litoral de les Rotes de Dénia había llegado ya a un nivel de colapso insostenible. Y no es el único que lo piensa. Es la opinión que comparten los hosteleros y los dueños de los chalés y apartamentos de esta bellísima costa.

Laura Mena, tercera generación del histórico restaurante Mena, afirmó ayer que el cierre con una barrera de este tramo «nos favorece a todos». «Nuestros clientes tenían muchos problemas para aparcar. Los bañistas dejaban los coches en el aparcamiento privado del restaurante y allí permanecían todo el día».

Ahora, cuando los clientes llaman para reservar, en el restaurante les dan un código (una suerte de contraseña). Se lo dicen al controlador de la barrera y la abre y les deja pasar.

Laura Mena señaló que quienes acuden a tomar una cerveza y unas tapas pueden perfectamente aparcar el coche en los aparcamientos públicos habilitados en un antiguo minigolf (unas 80 plazas) y coger el minibús gratuito que ha puesto el ayuntamiento y que ayer, en ese primer día que se bajó la barrera en les Rotes, empezó a funcionar. Está de prueba. Pero salta a la vista que ha tenido una buena acogida entre los bañistas. Sale cada 15 minutos. Y es comodísimo aparcar sin dar vueltas y subirse con todos los cachivaches de playa a un transporte público que te deja en la mismísima playa de les Arenetes.

Laura Mena admitió que en junio ya han trabajado muy bien en el restaurante y que ayer, desde primera hora de la mañana, ya tenían agotadas las reservas del día. La hostelería de Dénia afronta un verano de esperanza.

Los agentes de la Policía Local se colocaron en la entrada al aparcamiento y en la barrera. Saben que estos días les toca hacer mucha pedagogía. Este fin de semana las plazas del aparcamiento público se quedarán cortas. Los coches tendrán que dar la vuelta. Puede trasladarse el colapso a otras entradas a la costa como la del Trampolí.

Los agentes ya detectaron ayer algo de picaresca. Algunos conductores dijeron que iban a tomar un café cuando los dos bares de este tramo de les Rotes estaban todavía cerrados.

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