El incivismo está ensuciando algunos de los lugares más bellos de la Marina Alta. En Xàbia, al caer el sol y marcharse los bañistas de las calas de la Granadella y la Barraca, las papeleras están a rebosar de residuos. Más que eso. Hay quien deja apiladas junto a las papeleras las bolsas repletas de la basura que ha generado durante todo el día. Estos bañistas se hacen los despistados. Las bolsas de basura hay que tirarlas en los contenedores, no en las papeleras, que son para residuos más livianos. Además, las bolsas que se dejan tiradas suelen tener mezclados desperdicios de todo tipo.

La recogida no se lleva a cabo hasta primera hora de la mañana. Por tanto, esta basura permanece bien visible desde el atardecer hasta el día siguiente.

La regla número uno de los turistas que acuden a disfrutar de lugares de gran belleza natural y paisajística es, precisamente, que los dejen incluso más limpios que los encontraron.